Borja y Montero aconsejan a Jhon Durán tras sus polémicas recientes
Imagen: infobae colombia
Jhon Durán busca recomponer su camino para volver a ganarse un lugar en la Selección Colombia tras sus recientes pasos por Fenerbahçe y Zenit. Miguel Borja y Álvaro Montero le dejaron un consejo común: rodearse bien para no repetir tropiezos.
Jhon Durán atraviesa un momento decisivo en su carrera: después de sus recientes pasos por Fenerbahçe de Turquía y Zenit de Rusia, el atacante intenta recuperar terreno para volver a entrar en los planes de la Selección Colombia. En medio de ese proceso, Miguel Borja y Álvaro Montero le enviaron un mensaje de advertencia y respaldo al mismo tiempo: que se rodee bien y cuide el entorno que lo acompaña fuera de la cancha.
La situación del delantero no es menor. Su carrera ha quedado marcada por una cadena de cesiones desde su llegada al Al-Nassr, una ruta que refleja tanto la apuesta de clubes importantes por su talento como la dificultad para consolidarse de forma estable en un proyecto deportivo de largo aliento. En ese contexto, cualquier jugador joven con proyección termina siendo evaluado no solo por sus goles o minutos en cancha, sino también por su madurez para manejar la presión, los cambios de país y las exigencias de vestuario, algo que suele pesar tanto como el rendimiento.
El consejo de Borja y Montero va más allá de una recomendación amistosa. En el fútbol colombiano, la conversación sobre talento y disciplina suele volver una y otra vez porque muchos jugadores prometedores se ven expuestos demasiado pronto a entornos que pueden acelerar su crecimiento o desordenar su carrera. Por eso, el llamado a rodearse bien tiene una lectura concreta: elegir con cuidado asesores, compañeros de confianza y decisiones que no desvíen su foco competitivo. Para Durán, que todavía tiene margen para relanzarse, la clave será sostener continuidad, evitar el ruido alrededor de su nombre y traducir su capacidad en resultados que convenzan a un cuerpo técnico exigente.
En la práctica, lo que está en juego es más que un regreso puntual a la Selección. Durán necesita demostrar que puede convertirse en un atacante fiable a nivel internacional sin que los episodios externos pesen más que su fútbol. Colombia suele mirar con lupa a sus delanteros porque la competencia por un puesto en la tricolor es alta y porque el margen de error, en una posición tan visible, se reduce rápido. Si logra estabilizar su trayectoria, el delantero aún puede recomponer la historia; si no, su talento corre el riesgo de seguir disperso entre cesiones, expectativas y oportunidades que se van cerrando.



