Colombia

Fiscalía imputa a alias ‘Chalá’ por el asesinato del periodista Mateo Pérez en Briceño

Hace 1 hora

La Fiscalía imputó este 12 de septiembre a alias “Chalá” como principal responsable del homicidio del periodista Mateo Pérez, en un caso que vuelve a poner bajo la lupa el control armado de las disidencias en Briceño, Antioquia. La reconstrucción oficial de los hechos empieza a revelar un relato que hasta ahora no era público.

La Fiscalía imputó este 12 de septiembre a alias “Chalá” como el principal responsable del homicidio del periodista Mateo Pérez, en un caso que expone de nuevo la fragilidad de la prensa en territorios donde mandan las armas y no la ley. La decisión judicial no solo avanza en la búsqueda de responsables, sino que también abre una ventana incómoda sobre lo que ocurrió en Briceño, Antioquia, y sobre el nivel de control que ejercen las disidencias en zonas rurales donde informar puede costar la vida.

De acuerdo con lo revelado por la delegada del caso, la audiencia permitió reconstruir parte de la secuencia que llevó al asesinato del comunicador, en un expediente que hasta ahora ha estado marcado por el silencio, los vacíos y el miedo de las comunidades. La Fiscalía sostiene que alias “Chalá” habría tenido un papel central en la planeación y ejecución del crimen, mientras avanza la recolección de elementos para esclarecer con mayor precisión cómo operó la estructura armada y qué otras personas pudieron haber participado en los hechos. La reconstrucción presentada por la delegada es clave porque, más allá de la imputación, empieza a ordenar un caso que durante meses ha sido leído como un síntoma del riesgo sistemático contra periodistas en regiones dominadas por grupos ilegales.

El asesinato de Mateo Pérez no puede entenderse como un hecho aislado. En Colombia, el trabajo periodístico en zonas de conflicto sigue siendo una actividad de alto riesgo, especialmente cuando el reportero toca intereses de actores armados, economías ilegales o redes de poder local. Briceño, en el norte de Antioquia, ha sido históricamente un territorio disputado, con presencia de estructuras armadas que buscan controlar la movilidad, la información y la vida cotidiana de los habitantes. Por eso este caso importa: porque muestra que la violencia contra la prensa no solo busca callar a una persona, sino disciplinar a toda una comunidad y borrar los relatos que incomodan a quienes dominan el territorio.

Este avance judicial también deja una pregunta de fondo: qué tan lejos está el Estado de garantizar que informar en Colombia no siga siendo una actividad de riesgo extremo. La imputación contra alias “Chalá” puede ser un paso decisivo hacia la justicia, pero el país ha aprendido que los procesos contra autores materiales o intelectuales en casos de periodistas asesinados suelen avanzar lentamente y, muchas veces, sin desmantelar las redes que hicieron posible el crimen. Mientras tanto, el nombre de Mateo Pérez se suma a una lista dolorosa que recuerda que la libertad de prensa en Colombia sigue enfrentando amenazas muy concretas, especialmente allí donde las disidencias y otros grupos armados han convertido el silencio en una forma de control.

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