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Ataque hutí sacude la mayor petrolera del mundo y reaviva la tensión con Arabia Saudita

Hace 4 horas

Un ataque con proyectiles y drones atribuido a los rebeldes hutíes dejó 73 heridos y golpeó instalaciones de la mayor petrolera del mundo, mientras Arabia Saudita respondió con bombardeos sobre posiciones milicianas. El episodio vuelve a tensar la seguridad en el estrecho de Bab el Mandeb.

El ataque reivindicado por los rebeldes hutíes de Yemen contra instalaciones de la mayor petrolera del mundo dejó al menos 73 heridos, entre ellos mujeres y niños, y encendió de nuevo las alarmas sobre la seguridad energética y marítima en Medio Oriente. Según informó Infobae Mundo, el bombardeo con proyectiles y drones provocó incendios e interrupciones en operaciones de refinerías, en una escalada que golpea no solo a Arabia Saudita sino también al comercio global que depende de estas rutas.

De acuerdo con la información difundida, el reino saudita respondió con ataques contra las milicias, en un intercambio que confirma que el conflicto yemení sigue desbordando sus fronteras. Los hutíes, respaldados por Irán, buscan presionar a sus adversarios comprometiendo el tráfico marítimo en el estrecho de Bab el Mandeb, un paso estratégico por el que circula una parte clave del comercio mundial y del suministro de energía hacia Europa, Asia y América. No se trata, por tanto, de un episodio aislado, sino de una demostración de capacidad militar con efectos inmediatos sobre la infraestructura petrolera y la percepción de riesgo en los mercados.

Lo ocurrido importa porque el estrecho de Bab el Mandeb es una de las arterias más sensibles del planeta: si se altera su funcionamiento, el impacto se siente en los costos de transporte, en los precios de la energía y en la seguridad de las cadenas de suministro. Para Estados Unidos y para países consumidores como Colombia, estos episodios terminan trasladándose, tarde o temprano, al valor de los combustibles, a la inflación y a la volatilidad de los mercados internacionales. Además, el hecho de que el ataque haya dejado heridos civiles subraya una vez más el costo humano de una guerra que lleva años incubada y que hoy se proyecta como pieza de una disputa regional más amplia entre Arabia Saudita e Irán.

En el corto plazo, la pregunta es si esta escalada se limitará a una represalia puntual o si abrirá un nuevo ciclo de ataques sobre infraestructura energética y rutas marítimas. Lo claro es que los hutíes han enviado un mensaje: pueden tocar activos sensibles y alterar el tablero económico de la región. Y cuando eso ocurre, el problema deja de ser solo yemení o saudita; se convierte en una amenaza para la estabilidad global.

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