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Europa endurece el pulso y deja fuera de juego a más de mil firmas cripto

Hace 1 hora
Europa endurece el pulso y deja fuera de juego a más de mil firmas cripto

Imagen: El País

La nueva regulación europea de criptoactivos ya está haciendo limpieza: de 1.343 firmas que operaban en la UE antes de las reglas, solo 323 lograron autorización. El resto quedó fuera del marco legal, y una de cada ocho no autorizadas fue catalogada como de alto riesgo.

La Unión Europea ha empezado a cerrarles la puerta a buena parte de la industria cripto que operaba sin control claro. Según un informe de la consultora TRM, antes de la entrada en vigor de la nueva normativa funcionaban en el bloque 1.343 empresas del sector, pero apenas 323 han conseguido la autorización exigida por los supervisores europeos. El dato no es menor: implica que más de mil firmas quedaron, al menos por ahora, sin licencia para seguir operando bajo el nuevo marco regulatorio.

El informe también introduce un elemento todavía más sensible para reguladores y usuarios: el 12% de las entidades que no lograron autorización fueron clasificadas como de elevado riesgo. En la práctica, eso refuerza la tesis de Bruselas de que el mercado cripto europeo venía creciendo con demasiadas zonas grises, poca trazabilidad y una supervisión insuficiente para un sector que mueve dinero, promete inversiones rápidas y, en muchos casos, atrae a pequeños ahorradores con poca capacidad de evaluar los peligros. La depuración regulatoria, por tanto, no solo busca ordenar el mercado, sino separar a los actores con estructura real de aquellos que operaban en la frontera de la legalidad o directamente fuera de ella.

Lo que está ocurriendo en Europa importa más allá del continente porque anticipa el tipo de presión que la industria tendrá que soportar en otras jurisdicciones, incluida Estados Unidos, donde el debate entre innovación y control sigue abierto, y también en América Latina, donde Colombia y otros países observan con atención cómo se regula un negocio que ya captó a miles de usuarios. La consecuencia inmediata puede ser una menor oferta de plataformas, más costos de cumplimiento para las empresas que sigan en pie y, para el ciudadano común, mayor protección frente a esquemas dudosos; pero también una probable concentración del mercado en manos de jugadores más grandes, mejor capitalizados y capaces de sobrevivir al nuevo estándar regulatorio. En otras palabras, Europa no está frenando el negocio cripto: está definiendo quién puede jugar y bajo qué reglas.

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