Mundo

El Gobierno encarga a la CNMC vigilar el precio de los alimentos

Hace 1 hora
El Gobierno encarga a la CNMC vigilar el precio de los alimentos

Imagen: El País

El Gobierno ha encargado a la CNMC vigilar cómo las subidas de la energía se trasladan a la cesta de la compra, en un movimiento que apunta directamente al precio de los alimentos. La medida llegará vía decreto ley y su convalidación en el Congreso se espera este viernes.

El Gobierno español ha decidido poner bajo lupa la relación entre el encarecimiento de la energía y el precio final de los alimentos, y ha encomendado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que supervise cómo se traslada ese aumento a la cesta de la compra. La medida llega en un momento en el que los hogares siguen absorbiendo el golpe de la inflación, especialmente en productos básicos que pesan cada vez más en el presupuesto familiar.

Según informó El País, la instrucción a Competencia forma parte de un decreto ley que el Ejecutivo prevé convalidar este viernes en el Congreso. El objetivo es seguir de cerca si los costes energéticos, que afectan a la producción, el transporte y la distribución, terminan trasladándose de manera desproporcionada al precio que paga el consumidor. En otras palabras: el Gobierno quiere saber hasta qué punto el aumento en la factura eléctrica o del combustible termina inflando lo que cuesta llenar el carrito del supermercado.

La decisión no es menor. En España, los alimentos han sido uno de los principales focos de malestar social por el impacto de la inflación acumulada en los últimos años, con subidas que han erosionado el poder adquisitivo incluso cuando otros indicadores macroeconómicos han mostrado cierta mejoría. En ese contexto, que la CNMC entre a fiscalizar la transmisión de costes puede interpretarse como una señal política de presión sobre la cadena alimentaria, pero también como un intento de dotar de más transparencia a un mercado donde el consumidor suele quedar al final de la cadena, sin capacidad real para saber qué parte del precio responde a costes, márgenes o decisiones empresariales.

Si el decreto supera sin sobresaltos la convalidación parlamentaria, Competencia tendrá una función más activa en el seguimiento del mercado alimentario, un terreno donde el debate entre regulación y libre fijación de precios vuelve a cobrar fuerza. Para las familias, la pregunta de fondo sigue siendo la misma: si la energía baja o se estabiliza, ¿bajará también la factura del supermercado, o los precios ya encontraron un nuevo suelo más alto?

Noticias relacionadas