Colombia

La brigada que sostiene a los rescatistas agotados tras el terremoto en Cali

Hace 1 hora

Mientras Cali sigue lidiando con las secuelas del terremoto, un grupo de profesionales de la salud y fisioterapeutas se ha convertido en apoyo clave para rescatistas y voluntarios agotados. Su labor busca sostener a quienes sostienen la emergencia.

En medio de la emergencia que dejó el terremoto en Cali, apareció una respuesta menos visible pero decisiva: una brigada de salud encargada de atender a rescatistas y voluntarios que llevan días trabajando sin pausa entre escombros, cargas pesadas y largas jornadas de tensión física. La escena, descrita por El Tiempo (Colombia), revela una verdad habitual en las crisis: quienes primero ayudan también terminan pagando el costo corporal y emocional más alto.

La misión de este equipo no es simbólica. Profesionales de la salud y fisioterapeutas han salido al terreno para ofrecer atención inmediata a personas que han sostenido la operación humanitaria desde el primer momento. Su trabajo incluye aliviar dolencias musculares, prevenir lesiones, ayudar con la recuperación de la fatiga acumulada y evitar que el desgaste termine sacando de servicio a quienes siguen siendo indispensables en la búsqueda, el rescate y el acompañamiento a damnificados. En una emergencia de este tipo, mantener operativo al personal de apoyo puede ser tan importante como la maquinaria o los albergues.

Este tipo de brigadas suele pasar desapercibido, pero su valor es enorme. En desastres naturales, la atención se concentra en los sobrevivientes, en la evaluación de daños y en la reconstrucción inmediata. Sin embargo, detrás de cada avance hay hombres y mujeres que cargan, excavan, caminan durante horas y enfrentan estrés continuo. Si no reciben pausas activas, hidratación, tratamiento básico y seguimiento físico, la operación entera se vuelve más vulnerable. Por eso esta iniciativa no solo tiene un componente humanitario: también es una decisión práctica de salud pública y gestión del riesgo. En Colombia, donde la respuesta ante emergencias depende en buena medida de la coordinación entre autoridades, voluntarios y cuerpos de socorro, cuidar al personal de primera línea es parte de la misma estrategia de rescate.

La historia de esta brigada deja una imagen poderosa: en medio del desastre, también hay manos que cuidan a quienes cuidan. Y esa cadena de apoyo importa porque determina cuánto puede resistir una ciudad cuando la urgencia no da tregua. Cali, como tantas otras urbes expuestas a sismos y emergencias, no solo necesita reconstruir infraestructura; también necesita proteger a su gente de respuesta, porque sin ellos la recuperación se vuelve mucho más lenta y más frágil.

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