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Marcela Cabutti y el viento como obra: una muestra que une memoria, arte y realidad virtual

Hace 2 horas
Marcela Cabutti y el viento como obra: una muestra que une memoria, arte y realidad virtual

Imagen: infobae

Marcela Cabutti inauguró “La casa del viento” en el Museo MARCO La Boca, una muestra que reúne obras de distintas etapas y suma una experiencia de realidad virtual. La propuesta convierte al aire en materia artística y abre una lectura sensible sobre memoria, movimiento y territorio.

Marcela Cabutti lleva al Museo MARCO La Boca una exposición que no se mira solo con los ojos: se recorre, se escucha y, en un tramo clave, se vive desde la realidad virtual. “La casa del viento”, según informó infobae, reúne piezas de distintas etapas de la artista y propone una lectura donde el aire deja de ser un elemento invisible para transformarse en forma, sonido y experiencia sensible. En un barrio atravesado por la identidad portuaria y el pulso del río, la muestra encuentra un escenario particularmente fértil para hablar de movimiento, permanencia y memoria.

La propuesta suma además una capa tecnológica desarrollada junto a A4E, que incorpora una experiencia inmersiva de realidad virtual al recorrido. Ese cruce entre obra física y dispositivo digital no aparece como un gesto decorativo, sino como parte del lenguaje curatorial de la muestra: el viento como fuerza que atraviesa materiales, produce resonancias y despierta evocaciones. En ese sentido, Cabutti no se limita a exhibir piezas de diferentes momentos de su trayectoria, sino que las articula en un relato coherente, donde cada trabajo dialoga con el siguiente y todos comparten una misma pregunta: cómo representar algo que no se puede contener.

La apuesta también dice mucho sobre el momento actual del arte contemporáneo en la Argentina. Cada vez más artistas y museos ensayan formatos híbridos para ampliar la experiencia del público, sin abandonar la obra material ni sacrificar profundidad conceptual. En La Boca, un espacio con fuerte carga simbólica por su historia inmigrante, su tradición popular y su vínculo con el puerto, la idea de una “casa” hecha de viento adquiere otra dimensión: la de un lugar que no fija, sino que mueve; que no clausura, sino que invita a recordar desde la sensorialidad. Esa combinación entre memoria y tecnología resulta especialmente valiosa en tiempos en los que la cultura pelea por sostenerse como experiencia compartida y no como consumo rápido.

Más allá del atractivo de la realidad virtual, lo que la muestra parece poner en juego es una reflexión sobre cómo el arte puede traducir lo intangible en presencia. Cabutti convierte una fuerza natural en un lenguaje plástico y abre un espacio para pensar el vínculo entre cuerpo, entorno y recuerdo. En un circuito cultural muchas veces dominado por lo espectacular, “La casa del viento” apuesta por algo menos evidente y más duradero: una experiencia que no solo impresiona, sino que deja una sensación de desplazamiento interior, como si el espectador saliera del museo con el ruido del aire todavía adentro.

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