Marilú Marini y Franco Torchia llevan al San Martín una obra sobre el futuro de los vínculos

Imagen: infobae
Marilú Marini y Franco Torchia llegan al Teatro San Martín con ‘ManifestuM’, una conferencia performática situada en el año 2300. La obra imagina cuerpos múltiples y vínculos amorosos que desafían las reglas conocidas.
El Teatro San Martín suma estos días una propuesta que mira de frente al futuro para hablar, en realidad, del presente: ‘ManifestuM’, una conferencia performática protagonizada por Marilú Marini y Franco Torchia, que se desarrolla en un año 2300 imaginario donde los cuerpos son múltiples y el amor nunca se repite. La obra, que se presenta de miércoles a domingo, se instala como una pieza que mezcla teatro, reflexión y especulación política sobre la identidad y los afectos.
Según informó infobae, la puesta propone un universo en el que las categorías con las que hoy ordenamos la vida —sexo, deseo, pareja, pertenencia, normalidad— quedan desbordadas por nuevas formas de existencia. No se trata solo de una apuesta estética: el proyecto trabaja sobre el lenguaje de la conferencia performática para llevar al escenario una discusión más amplia sobre cómo se construyen las subjetividades y qué lugar ocupan el cuerpo y el vínculo en una sociedad que cambia a gran velocidad. La presencia de Marini, una figura central de la escena argentina, y de Torchia, con su perfil de divulgador y columnista, refuerza esa mezcla entre interpretación, pensamiento y provocación.
Lo interesante de ‘ManifestuM’ es que no se limita a imaginar un mañana extravagante para entretener. En el fondo, hace una pregunta que atraviesa hoy a buena parte de las conversaciones culturales: ¿qué pasa cuando las identidades dejan de ser rígidas y los vínculos ya no encajan en moldes tradicionales? En tiempos en que el debate sobre género, diversidad y nuevas formas de familia sigue generando tensiones políticas y sociales, una obra como esta funciona como espejo y advertencia. El futuro que presenta no es una fantasía escapista, sino una herramienta para leer el presente con más nitidez. Y en ese sentido, el San Martín vuelve a ocupar un lugar clave como espacio público donde el teatro no solo representa la realidad, sino que la discute.
La vigencia de una pieza así también se explica por su capacidad para atraer a públicos distintos: quienes llegan por Marilú Marini, quienes siguen el trabajo de Torchia y quienes buscan una experiencia escénica menos convencional. En una cartelera saturada de fórmulas seguras, ‘ManifestuM’ apuesta por incomodar, abrir preguntas y recordar que el arte sigue siendo uno de los pocos lugares donde todavía se puede ensayar, sin miedo, una sociedad distinta.



