Colombia

Yepes impulsa partido benéfico en El Campín para ayudar a víctimas del terremoto

Hace 1 hora

Mario Alberto Yepes organizará el 21 de agosto un partido benéfico en El Campín para recaudar fondos destinados a fundaciones que atienden a las víctimas del terremoto. James Rodríguez y Víctor Hugo Aristizábal no estarán en la cancha por lesiones y compromisos previos.

Mario Alberto Yepes pondrá a rodar un partido benéfico el próximo 21 de agosto en el estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, con un objetivo muy concreto: convertir la taquilla en ayuda para las fundaciones que atienden a los damnificados del terremoto. La idea es sencilla, pero potente en tiempos de necesidad: reunir figuras del fútbol colombiano y movilizar recursos en una causa que sigue dejando consecuencias humanitarias sobre cientos de familias.

La organización del encuentro ya confirmó ausencias de peso. James Rodríguez no podrá participar porque arrastra una molestia en la espalda, mientras que Víctor Hugo Aristizábal tampoco estará disponible por compromisos previamente adquiridos. La baja de ambos nombres resta atractivo mediático al evento, pero no altera el propósito central de la jornada, que sigue siendo recaudar la mayor cantidad posible de dinero para aliviar una emergencia que no se resuelve con titulares, sino con recursos, presencia institucional y apoyo sostenido.

Este tipo de partidos tienen un valor que va más allá del espectáculo. En Colombia, donde las tragedias naturales suelen desnudar la fragilidad de la respuesta social y estatal, los eventos deportivos solidarios terminan funcionando como una válvula de cooperación ciudadana. El caso de El Campín es especialmente simbólico: Bogotá vuelve a convertirse en escenario de recaudación y visibilidad para una causa que necesita mantener la atención pública cuando las cámaras ya se han movido a otro tema. Y aunque la ausencia de figuras como James y Aristizábal puede generar ruido entre los aficionados, también deja ver algo habitual en este tipo de convocatorias: no siempre se logra reunir a todos los referentes, pero la urgencia humanitaria obliga a sostener el esfuerzo con quienes sí puedan estar.

Más allá del partido, lo relevante es lo que revela esta iniciativa sobre la capacidad del fútbol para actuar como plataforma de ayuda en momentos de crisis. Cuando un evento así logra llenar graderías y canalizar donaciones, el impacto no se mide solo en goles o aplausos, sino en la posibilidad de financiar alimento, atención y acompañamiento para personas que lo perdieron todo. En ese sentido, el 21 de agosto no será solo una fecha deportiva: será una prueba de solidaridad real para la afición bogotana y para un país que sigue dependiendo, demasiado a menudo, de la empatía organizada para responder ante el desastre.

Noticias relacionadas