Estados Unidos

Ruffalo se enfrenta a Paramount y agrava la polémica por la compra de Warner Bros.

Hace 14 horas
Ruffalo se enfrenta a Paramount y agrava la polémica por la compra de Warner Bros.

Imagen: El País

Mark Ruffalo volvió a encender el debate sobre la compra de Warner Bros. Discovery al advertir que la operación “tiene consecuencias reales” para la gente y para EE.UU. Tras ser señalado por Paramount, el actor rechazó de plano las acusaciones de antisemitismo y respondió que son “indignantes y deshonestas”.

Mark Ruffalo salió al cruce de las acusaciones en su contra después de que Paramount lo señalara por antisemitismo, una polémica que nace de su crítica a la posible compra de Warner Bros. Discovery y al papel de Oracle en esa operación. El actor, una de las voces más visibles de Hollywood en debates políticos y sociales, sostuvo en sus redes que la fusión no es un asunto corporativo aislado, sino una decisión con efectos concretos para la población y para el país en su conjunto. Su reacción eleva el tono de una discusión que mezcla negocios, geopolítica y libertad de expresión.

La controversia se desató luego de que Ruffalo cuestionara a Oracle, empresa que según señaló suministra software a las Fuerzas de Defensa de Israel, por participar en la financiación de la adquisición de Warner Bros. Discovery. A partir de ese mensaje, Paramount lo acusó de antisemitismo, una imputación que el actor rechazó con dureza. Según informó El País, Ruffalo respondió que calificarlo así es una maniobra “indignante y deshonesta”, en un mensaje que busca separar su crítica a una corporación y a sus vínculos empresariales de cualquier ataque contra la comunidad judía. En otras palabras, el intérprete intenta dejar claro que su blanco es una estructura de poder económico y político, no una identidad religiosa o étnica.

El fondo del asunto es más amplio que una pelea en redes. La compra de Warner Bros. Discovery no solo afecta la propiedad de uno de los grandes conglomerados mediáticos de Estados Unidos; también abre preguntas sobre quién controla contenidos, qué intereses pesan en las decisiones empresariales y cómo se entrelazan las grandes tecnológicas con la política exterior estadounidense e israelí. Ruffalo ha construido durante años una imagen pública de activista, y esa trayectoria hace que sus críticas tengan eco, pero también lo expone a una reacción inmediata de empresas y sectores que ven en estas denuncias una amenaza reputacional. En un país donde el debate sobre Gaza, Israel y el antisemitismo se ha vuelto especialmente sensible, cualquier señalamiento sobre financiamiento, armamento o alianzas corporativas se amplifica rápido y suele llegar cargado de suspicacias.

Lo que deja este episodio es una tensión cada vez más visible en EE.UU.: la frontera entre crítica política legítima y acusaciones de odio se vuelve más estrecha cuando intervienen grandes fortunas, medios de comunicación y conflictos internacionales. Para el público, el caso importa porque revela hasta qué punto las batallas por el control de empresas como Warner Bros. Discovery ya no se libran solo en despachos financieros, sino también en el terreno de la opinión pública, donde cada palabra puede convertirse en una disputa ideológica de alto voltaje.

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