Más de 300 agentes blindarán el Getafe-Partizan, declarado de alto riesgo
El partido entre Getafe y Partizan fue declarado de alto riesgo y movilizará más de 300 efectivos en el Coliseum. Las autoridades limitan el aforo y refuerzan controles ante la presencia de unos 670 hinchas serbios.
El duelo entre el Getafe CF y el FK Partizan de Belgrado, por la fase previa de la UEFA Conference League, llegará este jueves al Coliseum bajo un fuerte dispositivo de seguridad que busca evitar cualquier incidente dentro y fuera del estadio. Más de 300 efectivos de Policía, Guardia Civil, Samur y Bomberos estarán desplegados en un partido que las autoridades han catalogado de alto riesgo, una etiqueta que no solo eleva la vigilancia, sino que también obliga a clubes y organizadores a aplicar controles mucho más estrictos sobre la venta de entradas, el acceso al recinto y la separación de aficiones.
Según informó la Delegación del Gobierno en Madrid, el operativo incluirá agentes de la Policía Nacional, la Policía Municipal de Getafe, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal del Samur-Protección Civil, bomberos y vigilantes auxiliares de seguridad del propio club. El foco estará puesto especialmente en el comportamiento de las hinchadas, con una atención particular sobre los seguidores del Partizan, de los que se calcula que unos 670 asistirán con entrada. La vigilancia también se extenderá a los accesos y a la circulación en los alrededores del estadio, en un contexto en el que cualquier altercado puede escalar rápido cuando confluyen rivalidad deportiva, desplazamiento internacional de aficionados y un recinto sometido a obras.
La decisión de limitar el aforo a cerca de 10.200 personas no es un detalle menor: en un estadio en remodelación, donde la capacidad está reducida, cada movimiento logístico se vuelve más sensible y el margen de error se achica. Por eso las autoridades han insistido en que los asistentes lleguen con antelación, especialmente porque habrá asientos reubicados por razones de seguridad y porque el objetivo es agilizar los filtros de control antes del inicio del encuentro. En partidos de este perfil, la prevención pesa más que la reacción: no se trata solo de responder a un problema, sino de impedir que aparezca. Y esa es la verdadera lectura de fondo de este operativo.
Más allá del fútbol, el despliegue revela una realidad conocida en el deporte europeo: los encuentros internacionales con aficiones organizadas, viajes de hinchas y rivalidades con historial de tensión obligan a convertir los estadios en espacios de alta contención. Para el Getafe, el partido representa una noche importante en lo deportivo, pero también una prueba de capacidad organizativa en un momento en que el Coliseum sigue condicionado por las obras. Para la ciudad y para quienes viven alrededor del estadio, la cita significa tráfico, controles y presencia policial reforzada; para los aficionados, en cambio, la recomendación es clara: llegar antes, acatar las indicaciones y entender que en partidos declarados de alto riesgo la seguridad no es un trámite, sino parte central del espectáculo.


