Fiesta del Libro de Cúcuta reunió a más de 56 mil personas y amplió su alcance regional
Imagen: El Tiempo (Colombia)
La Fiesta del Libro de Cúcuta cerró con una asistencia superior a las 56 mil personas, consolidándose como uno de los encuentros culturales más visibles de Norte de Santander. En seis días, la programación no solo ocupó la capital, sino que se extendió a nueve municipios y un corregimiento del departamento.
Más de 56 mil personas participaron en la Fiesta del Libro de Cúcuta, un balance que confirma que la cultura sigue teniendo capacidad de convocatoria en una región donde los espacios de encuentro ciudadano no sobran. La cifra, reportada por El Tiempo (Colombia), refleja el alcance de un evento que durante seis días convirtió a la lectura, la conversación y las actividades literarias en una excusa para mover público dentro y fuera de la capital nortesantandereana.
La programación no se quedó en Cúcuta. Según informó El Tiempo (Colombia), el evento se extendió a nueve municipios y un corregimiento de Norte de Santander, una decisión que amplió el radio de impacto y llevó la agenda cultural a territorios donde este tipo de iniciativas suelen llegar con menor frecuencia. Esa descentralización es clave: no solo aumenta la asistencia total, sino que permite que niños, jóvenes y familias de distintas zonas tengan acceso a talleres, presentaciones y encuentros con autores sin depender exclusivamente de desplazarse a la ciudad principal.
El dato importa por una razón de fondo: en una región marcada por tensiones sociales, retos económicos y necesidades urgentes de integración territorial, una fiesta del libro es mucho más que un calendario de actividades. Es una señal de que la lectura todavía puede convocar masivamente, y de que la cultura, cuando se diseña con alcance regional, puede funcionar como puente entre municipios, comunidades y generaciones. En un país donde la oferta cultural suele concentrarse en pocas ciudades, lo ocurrido en Norte de Santander muestra que la descentralización no es un lujo, sino una herramienta para democratizar el acceso al conocimiento y fortalecer el tejido social.
También deja una lección para las administraciones locales y para el sector cultural: cuando se apuesta por una programación sostenida, distribuida y pensada para públicos diversos, la respuesta existe. Más de 56 mil asistentes no son solo una estadística positiva; son una señal de demanda real por espacios culturales de calidad. Si esa línea se mantiene, la Fiesta del Libro de Cúcuta puede seguir ganando peso como uno de los escenarios culturales más importantes del nororiente colombiano, con impacto no solo simbólico, sino también educativo y ciudadano.



