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Ataque hutí en Yemen deja 38 muertos y reaviva la tensión con Arabia Saudita

Hace 3 horas

Un ataque con misiles balísticos y drones de los rebeldes hutíes dejó al menos 38 militares muertos en Yemen, en una de las ofensivas más letales desde 2022. El golpe alcanzó bases del Ejército en Marib y Hadramut y vuelve a tensar el tablero regional.

Un ataque coordinado con misiles balísticos y drones lanzado por los rebeldes hutíes dejó al menos 38 militares muertos en Yemen, en un golpe que vuelve a exhibir la fragilidad del conflicto y la capacidad de estas milicias respaldadas por Irán para escalar la violencia. La ofensiva impactó bases del Ejército yemení en las provincias de Marib y Hadramut, dos puntos estratégicos en el centro y el este del país, y se convirtió en uno de los episodios más mortales registrados desde 2022.

De acuerdo con la información difundida por infobae mundo, los hutíes justificaron la operación como una respuesta al despliegue militar de Arabia Saudita, país que sostiene a las fuerzas regulares yemeníes en la guerra que ha desangrado a Yemen durante años. El ataque combinó armamento de largo alcance y sistemas no tripulados, una señal de que el grupo no solo conserva capacidad operativa, sino también intención de presionar a sus rivales en el terreno y enviar un mensaje político más amplio a Riad y a sus aliados.

Lo ocurrido importa más allá del balance inmediato de muertos. Yemen sigue siendo uno de los laboratorios más peligrosos de la rivalidad regional entre Irán y Arabia Saudita, y cada ataque de este tipo reduce todavía más el margen para una salida negociada. Marib es una provincia clave por su valor militar y energético, mientras que Hadramut tiene peso territorial y simbólico en la arquitectura de poder del país. Cuando esas zonas son golpeadas, el conflicto deja de ser una disputa lejana y se convierte en una amenaza directa para la estabilidad de toda la península arábiga, con efectos sobre las rutas marítimas, los precios de la energía y la seguridad regional.

Además, este episodio confirma que la guerra en Yemen está lejos de apagarse, incluso cuando la atención internacional suele moverse hacia otros frentes de Medio Oriente. La combinación de armas balísticas, drones y respaldo externo ha permitido a los hutíes sostener una presión constante sobre el gobierno yemení y sobre Arabia Saudita. Para la población civil, el resultado es conocido: más miedo, más desplazamiento y menos expectativas de paz en un país que lleva años pagando el costo de una guerra donde los civiles siguen atrapados entre alianzas regionales, intereses estratégicos y una diplomacia que avanza mucho más lento que los misiles.

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