Detienen en Mendoza a un hombre condenado por matar al periodista Alejo Hunau

Imagen: infobae
Un hombre que cumplió 16 años de prisión por el asesinato del periodista Alejo Hunau volvió a quedar detenido en Mendoza, esta vez acusado de robar un perfume en una mercería. La causa reabre el recuerdo de un crimen que marcó a la provincia hace más de dos décadas.
Un hombre con un antecedente criminal de alto impacto volvió a quedar bajo custodia en Mendoza por un hecho menor en apariencia, pero simbólicamente potente: Diego Arduino, condenado en el pasado por el asesinato del periodista Alejo Hunau, fue detenido ahora junto a una mujer por el presunto robo de un perfume en una mercería de la capital provincial. El caso quedó caratulado como hurto simple y ambos siguen detenidos por decisión judicial.
Según informaron fuentes policiales citadas por Infobae, el episodio ocurrió el martes por la noche en un comercio ubicado sobre calle San Luis al 73, cuando una alarma alertó sobre la presencia de sospechosos en el local. Al llegar, agentes de la Comisaría 16ª encontraron a una mujer retenida por la propietaria, quien relató que había ingresado con un hombre para consultar distintos productos. Minutos después, el hombre se retiró del negocio y la comerciante advirtió la faltante de un perfume rojo de la marca Natura, línea Humor. La dueña cerró entonces las rejas del local y le impidió a la mujer salir hasta que arribara la Policía. Más tarde, el sospechoso volvió al comercio, entregó el perfume y pidió que liberaran a su acompañante, pero terminó localizado por efectivos de la Unidad Especial de Patrullaje en la intersección de San Luis y 25 de Mayo.
El Ministerio Público Fiscal de Mendoza informó este miércoles que el fiscal Tomás Guevara imputó a Arduino, de 48 años, y a Natalia Magalí Castro Bravo, de 30, por hurto simple. La diferencia en la situación procesal de ambos también llama la atención: Arduino seguirá detenido por sus antecedentes penales, mientras que Castro Bravo continuará privada de libertad por reiterancia delictiva. No hubo daños en el comercio ni lesiones para la comerciante, pero el expediente volvió a poner bajo la lupa a un nombre que en Mendoza está asociado a uno de los crímenes más recordados de los últimos años.
La detención de Arduino reactiva inevitablemente la memoria del asesinato de Alejo Hunau, ocurrido el 23 de noviembre de 2004. El periodista, de 33 años, fue hallado muerto en su departamento de la calle Pedro Vargas, en la capital mendocina, y la autopsia determinó que recibió un golpe letal en la cabeza con una botella. Hunau había trabajado como asesor durante la gestión del exgobernador Roberto Iglesias. Que el principal sospechoso de aquel crimen reaparezca ahora vinculado a un robo menor revela una constante incómoda del sistema penal: las condenas largas no siempre significan reinserción ni ausencia de reincidencia. En una provincia donde el caso Hunau aún pesa en la memoria colectiva, el nuevo arresto de Arduino funciona como un recordatorio de que ciertos expedientes no se cierran del todo, ni siquiera veinte años después.




