Colombia

Polo Polo aviva la pelea por raza y poder: defiende a De la Espriella y critica a Petro

Hace 2 horas

Miguel Polo Polo salió en defensa de Abelardo de la Espriella frente a señalamientos de racismo y aprovechó para endurecer sus críticas contra Gustavo Petro. Además, cuestionó el papel que ha tenido Francia Márquez en la campaña y en el Gobierno, al decir que fue usada políticamente y luego apartada.

Miguel Polo Polo volvió a mover el debate político con una intervención que va más allá de la defensa de Abelardo de la Espriella: según informó infobae colombia, el representante a la Cámara cuestionó los señalamientos de racismo contra el abogado y, al mismo tiempo, lanzó nuevos dardos contra Gustavo Petro y su proyecto de Gobierno. En su lectura, el episodio revela algo más de fondo: la manera en que la discusión sobre raza, representación y poder se ha convertido en una batalla abierta dentro de la política colombiana, donde cada gesto termina siendo leído como cálculo electoral o maniobra de campaña.

De acuerdo con la información divulgada por la fuente, Polo Polo pidió mirar los hechos antes de convertir la controversia en un juicio definitivo contra De la Espriella. Desde su perspectiva, la discusión no debería resolverse por la presión del momento ni por la reacción de las redes, sino por lo que realmente ha dicho y hecho cada protagonista. Pero el congresista no se quedó ahí. También dirigió su crítica hacia la vicepresidenta Francia Márquez Mina, a quien señaló de haber sido utilizada con fines electorales durante la campaña presidencial y de haber quedado relegada una vez instalado el Gobierno. Esa afirmación toca una fibra sensible en la política nacional: la promesa de inclusión que acompañó la llegada de Márquez al poder, frente a las dudas persistentes sobre el peso real que ha tenido su figura dentro de la administración.

El trasfondo del pronunciamiento es claro. En Colombia, hablar de racismo, representación afrodescendiente y participación de las mujeres negras en el poder ya no es un asunto simbólico, sino una disputa sobre quién define la agenda pública y con qué legitimidad. Francia Márquez llegó a la Vicepresidencia como una de las figuras más potentes de la campaña de Petro, con un mensaje que condensaba esperanza, reparación histórica y cambio político. Sin embargo, desde hace meses se ha instalado la percepción de que su influencia en el Gobierno no ha sido la que muchos esperaban. Polo Polo, que suele capitalizar el descontento con el petrismo desde una orilla abiertamente confrontacional, tomó ese malestar y lo convirtió en un nuevo ataque al presidente, reforzando la idea de que el Gobierno habría instrumentalizado una narrativa de inclusión sin traducirla en poder efectivo.

La polémica importa porque deja al descubierto una tensión que no va a desaparecer pronto: la distancia entre la representación política y el ejercicio real del poder. Si las acusaciones contra De la Espriella se mantienen en el terreno del debate público, el señalamiento de Polo Polo sobre Márquez apunta a una crítica más amplia al petrismo, que es la de haber prometido ruptura con las viejas prácticas pero terminar reproduciendo lógicas de uso instrumental de sus aliados más visibles. En un país donde la desigualdad racial sigue marcando la vida cotidiana y donde la desconfianza hacia la clase política es alta, este tipo de choques no solo alimenta la polarización: también obliga a preguntarse si las banderas de diversidad e inclusión están siendo tratadas como convicción o como estrategia electoral.

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