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Milán roza los 53.000 puntos impulsada por defensa y petróleo en plena tensión geopolítica

Hace 1 hora

La Bolsa de Milán cerró al alza y rozó por primera vez la barrera de los 53.000 puntos, empujada por las acciones de defensa y energía en una jornada dominada por la tensión en Oriente Medio. El mercado leyó el conflicto como un factor de riesgo, pero también como un impulso para sectores ligados al petróleo y al rearme.

La Bolsa de Milán cerró este viernes con una subida moderada, pero simbólicamente potente: el FTSE MIB avanzó un 0,31 % hasta los 52.848,93 puntos y llegó a tocar durante la jornada el umbral de los 53.000 enteros, un nivel que el mercado ya empieza a mirar como nueva referencia. El impulso vino, sobre todo, de las compañías vinculadas a la defensa y al sector energético, dos áreas que suelen ganar atractivo cuando el mapa geopolítico se enciende y los inversores buscan refugio o exposición a la volatilidad. En una sesión marcada por la cautela, el parqué milanés registró además un FTSE Italia All-Share en positivo, con un alza del 0,27 % hasta los 55.609,01 puntos, en un entorno donde movieron ficha 658 millones de acciones por un valor cercano a los 7.761 millones de euros, según informó EFE.

El comportamiento sectorial dejó claras las prioridades del mercado. Prysmian, el fabricante de cables, encabezó las ganancias con un avance del 3,69 %, seguido por Fincantieri, que sumó un 3,39 %, y Saipem y Eni, ambas con subidas del 2,37 %. También destacaron Diasorin, con un 2,07 %, Tenaris, que ganó un 1,99 %, y Leonardo, el gigante italiano de defensa, que cerró con un alza del 1,66 %. La lectura es evidente: en un escenario de incertidumbre internacional, el dinero se concentra en empresas que pueden beneficiarse tanto de la demanda energética como del aumento del gasto militar o de la percepción de riesgo. Del otro lado, el castigo fue para valores más expuestos al consumo aspiracional y al ciclo económico, como Brunello Cucinelli, que cayó un 3,55 %, Ferrari, con una pérdida del 1,87 %, Moncler, que retrocedió un 1,75 %, e Inwit y Buzzi, también en terreno negativo.

La jornada estuvo atravesada por la inquietud en Oriente Medio, tras nuevos ataques israelíes en el Líbano y las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que agotará el plazo de 60 días para negociar con Irán. Ese cruce de señales políticas y militares suele traducirse en nerviosismo para los mercados europeos, especialmente los que están sensibles al precio del crudo, a la cadena logística mediterránea y a la industria de defensa. Milán no es una excepción: su mercado castiga menos el riesgo cuando cree que una parte de ese riesgo puede convertirse en negocio para sectores estratégicos. La reacción del viernes muestra, además, cómo la bolsa italiana sigue leyendo el mundo a través de dos lentes muy concretas: energía y seguridad.

Más allá del cierre positivo, lo relevante es lo que sugiere este movimiento sobre el ánimo de los inversores. La cercanía a los 53.000 puntos no solo refleja confianza en determinadas compañías, sino también la disposición del capital a refugiarse en negocios considerados resistentes en tiempos turbulentos. Si la tensión en Oriente Medio se prolonga, el beneficio para petroleras, contratistas navales y fabricantes de defensa podría sostenerse; si, por el contrario, la situación se desescala, es probable que el mercado vuelva a premiar a otros sectores y que el impulso actual se modere. Para el ciudadano común, estas oscilaciones no son un juego abstracto: terminan influyendo en el precio de la energía, en los costos industriales y en la salud de una economía europea que sigue expuesta a cada giro del tablero internacional.

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