Política

Henao pide una transición respetuosa y alerta sobre la polarización en Colombia

Hace 4 horas

Monseñor Héctor Henao pidió que el relevo de poder en Colombia se desarrolle con respeto institucional y sin discursos que agraven la polarización. El delegado de la Iglesia insistió en que la confianza en el país depende de cuidar las instituciones, no de debilitarlas.

Monseñor Héctor Henao lanzó un mensaje con peso político y moral en medio de un ambiente nacional cada vez más crispado: la transición de poder en Colombia debe hacerse con respeto, sin alimentar la confrontación y preservando la confianza en las instituciones. El delegado para las relaciones entre la Iglesia Católica y el Estado colombiano advirtió que el país no puede seguir normalizando discursos que profundicen la polarización, porque eso termina deteriorando la convivencia democrática.

Según informó El Tiempo - Política, Henao insistió en que el momento exige mesura de parte de los distintos actores públicos, especialmente cuando el debate político suele trasladarse al terreno de la descalificación permanente. Su llamado no fue solo una exhortación religiosa; fue también una advertencia institucional. En un país donde cada relevo de gobierno suele venir acompañado de sospechas, ataques cruzados y lecturas de vencedores y vencidos, el mensaje apunta a una verdad incómoda: si se erosiona la confianza en el Estado, se debilita la capacidad del país para procesar sus diferencias por vías democráticas.

El pronunciamiento adquiere relevancia porque Colombia llega a cada ciclo de poder con heridas abiertas, desconfianza entre sectores y una discusión pública marcada por extremos. La Iglesia, en este caso a través de Henao, intenta ubicarse como una voz de contención frente a una atmósfera política donde abundan los mensajes incendiarios y escasean los llamados a la responsabilidad. Eso importa más de lo que parece: cuando el debate se convierte en una competencia por destruir al contrario, las instituciones quedan atrapadas en medio y la ciudadanía termina pagando el precio con más incertidumbre, menos credibilidad y menor disposición a cooperar con lo público.

En el fondo, la advertencia de Henao resume una tensión que Colombia conoce bien: cómo cambiar de gobierno sin poner en duda la legitimidad del sistema entero. No se trata solo de cortesía entre adversarios; se trata de sostener un mínimo de estabilidad democrática en un país donde la polarización ya ha contaminado la conversación sobre justicia, seguridad, economía y reformas. Si el poder se asume como una batalla sin reglas, pierde la democracia. Si se respeta la institucionalidad, en cambio, todavía hay margen para que la disputa política no termine arrasando con el país.

Noticias relacionadas