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Mouliaá vuelve a esquivar su cita judicial y el juez frena su nuevo intento de aplazarla

Hace 54 minutos
Mouliaá vuelve a esquivar su cita judicial y el juez frena su nuevo intento de aplazarla

Imagen: infobae

Elisa Mouliaá avisó que no acudirá el lunes a declarar en la causa por presuntas calumnias que le abrió Íñigo Errejón, al sostener que está trabajando entre Dubái y el Mar Rojo. El juez, sin embargo, rechazó aplazar la comparecencia y ve en sus maniobras una táctica para demorar el procedimiento.

Elisa Mouliaá volverá a ausentarse de su cita judicial del próximo lunes en la causa por presuntas calumnias que le abrió Íñigo Errejón, una decisión que añade tensión a un expediente ya marcado por aplazamientos, choques procesales y una fuerte exposición mediática. La actriz sostiene que no podrá comparecer porque se encuentra trabajando bajo un contrato internacional que la mantiene entre Dubái y distintas zonas del Mar Rojo, donde, según explicó, las comunicaciones son limitadas o directamente inexistentes. Con ese argumento, adelantó que no asistirá a la convocatoria ante el juez Arturo Zamarriego.

La noticia llega apenas horas después de que se conociera un auto judicial en el que el magistrado rechazó la suspensión de la declaración y también la recusación que Mouliaá había planteado. Para el juez, la secuencia de aplazamientos forma parte de una estrategia para evitar que la querellada responda ante el instructor. En su análisis, Zamarriego considera que la petición no tiene base suficiente y que busca prolongar el procedimiento sin una justificación sólida, una lectura especialmente dura que deja claro el nivel de desgaste que ya rodea este caso. El auto también recuerda que la actriz ya había sido revisada por un médico forense, quien concluyó que estaba en condiciones de declarar.

El trasfondo de este pulso judicial es más amplio que una simple ausencia a una citación. Errejón presentó la querella después de que Mouliaá lo acusara en televisión de haber intentado presionar a dos testigos vinculados al procedimiento en el que se investiga un supuesto delito de agresión sexual atribuido al exdiputado. Es decir, el frente abierto no solo afecta a una disputa personal y judicial entre ambos, sino que se inserta en una causa mucho más sensible, con implicaciones políticas y reputacionales de primer orden. En este tipo de procesos, cada suspensión, cada escrito y cada declaración pública termina siendo parte del relato de fondo: quién habla, quién se defiende y quién logra imponer su versión ante los tribunales y ante la opinión pública.

Mouliaá, por su parte, insiste en que coopera con la justicia y que la discusión sobre su ausencia no puede desviar la atención del asunto principal, aún pendiente de resolución en la Audiencia Provincial de Madrid. Su planteamiento apunta a una tensión habitual en causas de alto perfil: por un lado, el derecho de las partes a ejercer su defensa y ajustar sus agendas; por el otro, la exigencia del sistema judicial de evitar que los tiempos procesales se conviertan en una herramienta de bloqueo. En un caso que mezcla política, denuncia sexual, exposición televisiva y estrategia legal, el próximo movimiento no solo dirá algo sobre la querella en sí, sino también sobre hasta qué punto la justicia está dispuesta a tolerar nuevas demoras en un expediente que ya ha acumulado demasiadas.

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