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Avalancha en los Andes deja cuatro excursionistas chilenos muertos

Hace 1 día
Avalancha en los Andes deja cuatro excursionistas chilenos muertos

Imagen: El País

Cuatro excursionistas chilenos murieron y otros cuatro resultaron heridos tras una avalancha en la Laguna del Inca, cerca del centro de esquí Portillo, en la cordillera andina. El accidente golpea una zona turística ya fuera de temporada recreativa y vuelve a poner en primer plano los riesgos de la montaña.

Cuatro excursionistas chilenos murieron y otras cuatro personas resultaron heridas luego de una avalancha registrada en la Laguna del Inca, en la cordillera de los Andes, cerca del centro de esquí Portillo. El accidente ocurrió en una zona de alta montaña que ya había cerrado su temporada recreativa el 12 de octubre, según informó El País.

De acuerdo con la información disponible, el alud sorprendió al grupo en un sector muy frecuentado por visitantes y deportistas de montaña, donde las condiciones climáticas y la inestabilidad del terreno pueden cambiar en cuestión de minutos. Las autoridades no han dado a conocer de inmediato más detalles sobre las identidades de las víctimas ni sobre el estado de los heridos, mientras continúan las labores de atención y evaluación en el área.

El episodio vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente en la cordillera chilena: la combinación de turismo, actividad deportiva y riesgos naturales en entornos donde una decisión tardía o una alerta ignorada puede terminar en tragedia. Aunque la temporada formal del complejo Portillo ya había concluido, la presencia de excursionistas en la zona demuestra que la montaña sigue atrayendo visitantes más allá del calendario oficial, con los peligros que eso implica para la seguridad personal y para los equipos de rescate.

Más allá del saldo humano, el accidente deja una advertencia para quienes se internan en los Andes durante periodos de transición climática, cuando aumentan la nieve inestable y la posibilidad de desprendimientos. En regiones montañosas como esta, el margen entre una salida recreativa y una emergencia puede ser mínimo, y cada temporada reafirma que el atractivo del paisaje convive con un riesgo que nunca desaparece del todo.

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