Go Sports se desmarca del FPC y anuncia acciones legales por la polémica de TV

Imagen: www.colombia.com/deportes
Go Sports salió al paso de la polémica por los derechos de TV de la Liga BetPlay y negó cualquier vínculo con la propuesta que circula en el fútbol colombiano. La empresa anunció acciones legales para proteger su nombre y desmarcarse del proceso.
La controversia por los derechos de televisión de la Liga BetPlay sumó un nuevo capítulo: Go Sports decidió marcar distancia y anunció que emprenderá acciones legales luego de ser señalada en medio del proceso que adelanta el FPC. La compañía sostiene que no participa en esa propuesta y que su nombre fue arrastrado a una discusión que, según dice, no le corresponde.
El mensaje de la empresa llega en un momento especialmente sensible para el fútbol profesional colombiano, donde cualquier definición sobre la comercialización de los derechos audiovisuales tiene impacto directo en los clubes, en la liga y, por supuesto, en los aficionados que siguen cada jornada por pantalla. De acuerdo con lo conocido hasta ahora, el revuelo se originó por menciones a Go Sports dentro del debate sobre la nueva etapa de negociación, pero la firma insiste en que no tiene relación con ese proceso y que su presencia en la conversación pública es indebida.
Más allá del desmentido, el episodio deja en evidencia un problema mayor: la opacidad y la tensión que suelen rodear las decisiones sobre los derechos de transmisión en el fútbol colombiano. No se trata solo de un asunto empresarial. Detrás de estas definiciones hay millones de pesos, la sostenibilidad financiera de varios clubes y el acceso de la afición al producto deportivo más visto del país. Cuando una empresa sale a negar su participación y amenaza con ir a los tribunales, el mensaje es claro: la disputa ya no es únicamente comercial, también es reputacional y puede terminar en un frente jurídico.
Para el FPC, el episodio añade ruido en un momento en el que lo último que necesita es incertidumbre sobre uno de sus activos más valiosos. Para los hinchas, la discusión importa porque lo que se decida sobre la televisión afecta desde la calidad de la señal y la disponibilidad de los partidos hasta el costo y la distribución del contenido. En un mercado donde el fútbol es negocio, pero también patrimonio emocional, cualquier movimiento alrededor de los derechos televisivos termina tocando a todos los actores: equipos, operadores, anunciantes y público. Lo que ocurra en adelante no solo definirá quién transmite la liga, sino también qué tan ordenado —o caótico— será el nuevo reparto del negocio en el fútbol colombiano.



