Estados Unidos

Nueva York subirá a USD 14 el incentivo para comprar frutas y verduras

Hace 1 hora

Nueva York ampliará desde enero de 2027 un incentivo para que los beneficiarios de SNAP destinen más dinero a frutas y verduras frescas. La medida duplicará las compras elegibles con la tarjeta EBT en mercados agrícolas y puestos adheridos, hasta un tope de USD 14 diarios.

Nueva York elevará desde enero de 2027 a USD 14 diarios el incentivo para que los beneficiarios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria, conocido como SNAP, compren frutas y verduras en mercados agrícolas y puestos participantes. La medida permitirá duplicar las compras elegibles realizadas con la tarjeta EBT, una herramienta clave para miles de familias de bajos ingresos que dependen de esta ayuda para completar su alimentación.

Según informó infobae Estados Unidos, el beneficio se aplicará exclusivamente en espacios adheridos al programa, como ferias y mercados agrícolas autorizados, donde los usuarios podrán usar sus fondos y recibir una compensación adicional para adquirir productos frescos. El cambio no solo amplía el alcance del incentivo, sino que también refuerza una política pública que busca corregir una desigualdad persistente: en muchos barrios de Nueva York, comer sano sigue siendo más caro, más difícil de encontrar o directamente inaccesible.

La decisión importa por una razón de fondo: SNAP no es solo una transferencia de ayuda, sino uno de los mecanismos más grandes de apoyo alimentario en Estados Unidos, y cualquier ajuste en su diseño tiene efecto inmediato en el consumo cotidiano de millones de personas. En un contexto de inflación acumulada, presión sobre los presupuestos familiares y aumento del costo de vida en ciudades como Nueva York, este tipo de incentivos puede marcar la diferencia entre una dieta basada en ultraprocesados baratos y una canasta con alimentos frescos. Además, al empujar la compra de frutas y verduras, el programa intenta combatir problemas de salud pública asociados con la mala alimentación, desde la obesidad hasta la diabetes, que golpean con más fuerza a comunidades vulnerables.

Más allá del anuncio concreto, la movida deja ver una tendencia que gana espacio en varias ciudades estadounidenses: usar la política social no solo para asistir, sino para orientar el consumo hacia opciones más saludables. El desafío, sin embargo, seguirá siendo el mismo de siempre: que el beneficio llegue realmente a los hogares que más lo necesitan y que exista suficiente red de mercados y puestos participantes para que la medida no quede limitada a unos pocos vecindarios.

Noticias relacionadas