Irán reporta otro incendio en Ormuz y agrava la tensión marítima

Imagen: infobae mundo
La Armada iraní afirmó que un petrolero se incendió tras chocar con minas navales en el estrecho de Ormuz. El episodio agrava la incertidumbre sobre una ruta clave para el comercio mundial de petróleo y reaviva la disputa sobre cuánto tránsito sigue realmente abierto.
La Armada de Irán aseguró este martes que un petrolero sufrió daños y se incendió tras entrar en una “zona prohibida” del estrecho de Ormuz y chocar con minas navales, en el más reciente episodio de una serie de incidentes que Teherán atribuye a su propia capacidad de control sobre esa ruta estratégica. La versión oficial, difundida por la televisión estatal, no identificó el buque, su bandera ni su propietario, y tampoco ofreció detalles sobre heridos o el alcance del daño.
De acuerdo con el comunicado, la embarcación habría apagado sus sistemas de rastreo e intentado cruzar un corredor considerado inseguro por las autoridades iraníes. La Armada sostuvo además que el estrecho “permanece cerrado” para los buques que lo transiten sin coordinación previa y pidió a las navieras acordar su paso con las Fuerzas Armadas iraníes. El régimen mantiene una división operativa delicada: según explicó el subcomandante de Operaciones, Farhad Fatahi, la Armada patrulla el este de Ormuz, el mar de Omán, el mar Arábigo y el norte del océano Índico, mientras la Guardia Revolucionaria conserva el control directo del estrecho y del golfo Pérsico.
El incidente no aparece aislado. En las últimas semanas, la Guardia Revolucionaria informó al menos 15 episodios marítimos: en cuatro dijo haber atacado buques, y en los otros once aseguró que las embarcaciones impactaron con minas. El 10 de octubre reportó el incendio de un superpetrolero; el 18 afirmó que dos petroleros de gran capacidad ardieron tras chocar con minas; y el 20 volvió a hablar de dos barcos inmovilizados en llamas al sur del estrecho. Ese mismo día, el organismo británico UKMTO registró un incidente con un petrolero y fuerzas militares cerca de Omán, lo que alimentó aún más la confusión sobre qué ocurrió realmente en una zona donde conviven presión militar, guerra de narrativas y rutas energéticas críticas.
La disputa importa porque Ormuz es uno de los cuellos de botella más sensibles del planeta: por allí transita una parte sustancial del petróleo que sale de Oriente Medio. Octubre, según un centro de estudios de Washington citado por Reuters, fue el peor mes para los ataques contra el transporte marítimo en Ormuz y sus aguas cercanas desde que lleva registros en 2017. Mientras Teherán insiste en que el estrecho sigue bajo condiciones de cierre o restricción, Washington asegura que el flujo se ha normalizado y que el comercio de crudo volvió a superar niveles previos al conflicto. Las cifras, sin embargo, siguen sin coincidir: el Mando Central estadounidense habla de unos 400 buques mercantes cruzando la zona la semana pasada, mientras ANZ Research calcula que los flujos por Ormuz apenas llegan al 60% de lo habitual. En el fondo, la discusión no es técnica: de ella dependen los costos del petróleo, la seguridad del transporte marítimo y la estabilidad energética de buena parte del mundo.




