García Harfuch dice que la Marina denunció la red de huachicol

Imagen: infobae
Omar García Harfuch afirmó ante la Cámara de Diputados que la propia Marina fue la que denunció la red de huachicol investigada por el gobierno. La comparecencia abrió un nuevo frente sobre el combate al robo de combustibles y la cooperación entre fuerzas federales.
Omar García Harfuch llegó a la Cámara de Diputados para responder por la glosa del Segundo Informe de Gobierno y dejó un mensaje políticamente sensible: la investigación sobre la red de huachicol no nació de una filtración externa, sino de una denuncia presentada por la propia Marina, según informó Infobae. La precisión no es menor, porque coloca a una de las instituciones más respetadas de seguridad en el centro del proceso de depuración y combate al robo de combustibles.
Durante su comparecencia, el secretario de Seguridad abordó distintos temas de la agenda federal, pero fue ese punto el que más peso tuvo por sus implicaciones. Al subrayar que la denuncia salió desde la misma Marina, García Harfuch buscó marcar distancia frente a cualquier lectura de encubrimiento y reforzar la idea de que el gobierno está actuando a partir de señales internas dentro de las fuerzas armadas. En el fondo, el mensaje apunta a sostener la narrativa de cooperación institucional en un caso que afecta tanto la seguridad como las finanzas públicas.
El huachicol sigue siendo una de las formas más costosas de delincuencia en México: no solo alimenta redes criminales, también erosiona ingresos del Estado, distorsiona mercados y golpea a consumidores y empresas cuando el combustible ilegal se inserta en la cadena formal. Por eso importa que la investigación involucre a una fuerza como la Marina, tanto por el tamaño del caso como por la necesidad de mostrar que existen canales internos para denunciar irregularidades. En un país donde el robo de combustible ha evolucionado de tomas clandestinas a redes con capacidad logística y financiera, cada declaración oficial sobre avances reales será observada con lupa.
La comparecencia de García Harfuch deja, además, una lectura política: el gobierno necesita demostrar resultados verificables en seguridad y combate a la corrupción sin abrir una crisis de confianza en sus instituciones armadas. Si la denuncia de la Marina deriva en sanciones, capturas o desmantelamiento de la red, el caso podría convertirse en ejemplo de control interno; si no, quedará como una nueva promesa en una historia que México arrastra desde hace años y que sigue drenando recursos públicos.



