Pacto Histórico rompe con De la Espriella y promete defender el legado de Petro

Imagen: infobae colombia
El Pacto Histórico formalizó su ruptura política con el gobierno de Abelardo de la Espriella y dijo que defenderá el legado de Gustavo Petro desde el nuevo Congreso. El anuncio llega en vísperas de la instalación legislativa y en plena pulseada por las mesas directivas del Senado y la Cámara.
El Pacto Histórico oficializó su paso a la oposición frente al gobierno de Abelardo de la Espriella y dejó claro que su prioridad será blindar el legado político de Gustavo Petro en el nuevo ciclo legislativo. La decisión, anunciada a través de un comunicado difundido un día antes de la instalación del Congreso 2026-2030, sube la temperatura de una jornada que ya venía marcada por la disputa por los nombres que presidirán el Senado y la Cámara de Representantes.
Según informó Infobae Colombia, la coalición que llevó a Petro al poder busca ahora reorganizar su estrategia desde la minoría o desde una fuerza de choque institucional, con el objetivo de conservar influencia en el trámite de reformas, controlar el debate público y disputar el relato sobre el cierre del periodo presidencial anterior. La jugada no es menor: en Colombia, quien domina las mesas directivas del Congreso gana capacidad para ordenar el ritmo legislativo, priorizar proyectos y negociar cuotas de poder en una etapa clave para el arranque de gobierno.
El anuncio también confirma que la izquierda petrista no piensa retirarse a la orilla tras perder el Ejecutivo. Por el contrario, quiere usar el Congreso como plataforma para defender las políticas sociales, económicas y de seguridad impulsadas durante la administración Petro, al tiempo que intenta frenar cualquier intento del nuevo gobierno de desmontar esas banderas. En la práctica, eso anticipa una relación marcada por la confrontación, pero también por la necesidad de pactos parciales si el país quiere evitar un bloqueo institucional en temas sensibles como reforma tributaria, salud, pensiones y presupuesto. Para la ciudadanía, lo que ocurra en las próximas horas no es un trámite protocolario: de la correlación de fuerzas en el Capitolio dependerá si el próximo Congreso arranca como espacio de negociación o como escenario de choque frontal desde el primer día.
La declaración del Pacto Histórico llega, además, en un momento en que la política colombiana parece entrar de nuevo en una lógica de trincheras. La pelea por las presidencias del Senado y la Cámara no solo define quién administra la agenda legislativa, sino también qué tan sólida será la gobernabilidad del nuevo periodo. Si el oficialismo consigue mayoría en esas mesas, tendrá una ventaja decisiva para mover sus proyectos; si la oposición se impone, el mensaje será otro: el país se prepara para un pulso largo, con menos margen para acuerdos y más costo político para cualquier iniciativa que busque transformar el rumbo del Estado.



