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Alliana mantendría la política exterior de Peña y sus alianzas estratégicas

Hace 1 hora
Alliana mantendría la política exterior de Peña y sus alianzas estratégicas

Imagen: infobae

Paraguay no prevé un giro brusco en política exterior si Pedro Alliana llega a la presidencia en reemplazo de Santiago Peña. En Asunción destacan que su relación histórica con Estados Unidos, Israel y Taiwán apunta a mantener la misma línea diplomática.

La eventual llegada de Pedro Alliana a la presidencia de Paraguay no anticipa un cambio de rumbo en la política exterior del país, sino la continuidad de la línea que ha defendido Santiago Peña. En Asunción se da por hecho que el actual vicepresidente mantendría los vínculos preferenciales con Estados Unidos, Israel y Taiwán, tres socios que el oficialismo considera estratégicos para la proyección internacional paraguaya.

Según informó infobae, en el entorno político paraguayo se subraya que Alliana arrastra desde hace años una relación fluida con Washington, Jerusalén y Taipéi, lo que refuerza la expectativa de una transición sin sobresaltos en materia diplomática. Ese alineamiento no es menor: Paraguay es uno de los pocos países de la región que sostiene su reconocimiento a Taiwán, una posición que lo ha distinguido frente a la mayoría de sus vecinos, más inclinados a estrechar lazos con Pekín.

El dato importa porque la política exterior paraguaya ha sido, en los hechos, una herramienta de posicionamiento geopolítico y también económico. Permanecer dentro del llamado “Escudo de las Américas” implica sostener una red de alianzas con países que comparten intereses en seguridad, cooperación y contención de la influencia china en la región. Para un país mediano y sin salida al mar como Paraguay, esa definición no solo tiene peso simbólico: también condiciona inversiones, apoyos diplomáticos y oportunidades comerciales. Si Alliana confirma esa continuidad, el mensaje será claro hacia adentro y hacia afuera: Asunción no planea moverse del eje que ha marcado Peña, al menos en el corto plazo.

Esa perspectiva, sin embargo, también deja abiertas preguntas sobre el margen real de maniobra del próximo gobierno paraguayo. En una región donde varios países han revisado sus alianzas para ganar espacio económico, Paraguay parece apostar por la estabilidad y por una identidad internacional previsible. La gran incógnita será si esa fidelidad a sus socios estratégicos alcanza para traducirse en beneficios concretos para la economía local y para una mayor influencia del país en el tablero regional.

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