Defensoría impulsa proyecto para aumentar mujeres en las Altas Cortes
Imagen: El Tiempo - Política
La Defensoría del Pueblo radicó un proyecto para elevar la presencia de mujeres en las Altas Cortes y en otros cargos decisorios del Estado. La iniciativa llega cuando Colombia sigue lejos de la paridad real en sus espacios de poder.
La Defensoría del Pueblo volvió a poner sobre la mesa una de las deudas más visibles del Estado colombiano: la baja participación de mujeres en los espacios donde se toman las decisiones más importantes. Este martes radicó un proyecto que busca aumentar el porcentaje femenino en las Altas Cortes, en un país donde la paridad sigue siendo más una promesa constitucional que una realidad institucional.
La iniciativa apunta a intervenir una de las zonas más cerradas del poder público, donde históricamente la representación femenina ha avanzado con lentitud y en muchos casos por debajo de lo que exigen los principios de igualdad. Aunque la información divulgada por El Tiempo - Política no detalla aún el alcance completo del proyecto, el movimiento de la Defensoría deja claro que el debate ya no se limita a diagnósticos: ahora pasa por cambiar las reglas para que las mujeres lleguen con mayor peso a la cúspide judicial y a otros niveles decisorios del Estado.
El problema no es nuevo. Colombia lleva años discutiendo la brecha entre el discurso de inclusión y la composición real de sus instituciones. En tribunales, gabinetes, juntas directivas y cargos de alta responsabilidad, las mujeres siguen enfrentando barreras que van desde criterios de selección diseñados por élites cerradas hasta inercias culturales que favorecen la continuidad masculina en el poder. Por eso este proyecto no solo toca el tema de representación; también expone cómo el Estado reproduce desigualdades que luego pretende corregir con discursos de equidad.
Lo que está en juego va más allá de una cifra. Tener más mujeres en las Altas Cortes y en cargos decisorios implica ampliar la mirada sobre justicia, política pública y derechos, en un momento en que Colombia enfrenta debates sensibles sobre violencia de género, acceso a oportunidades y confianza en las instituciones. Si la propuesta de la Defensoría logra abrirse paso, el Congreso y el Gobierno quedarán frente a una decisión de fondo: seguir administrando una paridad incompleta o empezar a desmontar, de manera efectiva, un poder que todavía se reparte en clave masculina.




