Colorado retiene el interior, pero pierde el pulso político de Asunción y Ciudad del Este
El Partido Colorado ganó la mayoría de los distritos en las municipales de Paraguay, pero sufrió dos golpes simbólicos: perdió Asunción y Ciudad del Este. La victoria opositora en las principales ciudades exhibe el desgaste del oficialismo en los centros urbanos.
El Partido Colorado se impuso en la mayoría de los distritos de las elecciones municipales en Paraguay, pero salió golpeado donde más duele políticamente: perdió Asunción y Ciudad del Este, las dos ciudades más pobladas y con mayor peso simbólico del país. Según los resultados preliminares difundidos por el Tribunal Superior de Justicia Electoral, el oficialismo ganó en 187 de los 263 distritos en disputa, aunque no logró traducir esa ventaja territorial en control de los principales centros urbanos.
En la capital, la victoria fue para la ingeniera civil Soledad Núñez, de la Alianza Juntos por Asunción, quien obtuvo 133.325 votos, equivalentes al 47,78 % del total, con el 99,92 % de las mesas escrutadas. El resultado fue reconocido por el candidato colorado Camilo Pérez, un gesto que despeja cualquier discusión sobre el desenlace en la capital y confirma que el voto urbano volvió a castigar al oficialismo. En Ciudad del Este, en tanto, el opositor Daniel “Dani” Pereira Mujica, de Yo Creo Conciencia Democrática Nacional, obtuvo una victoria contundente con el 72,83 % de los sufragios frente al colorado Rigo Chamorro, al completarse el conteo del 100 % de las mesas.
La lectura política del resultado es clara: el Partido Colorado conserva una estructura territorial sólida, especialmente fuera de los grandes centros urbanos, pero no logró frenar el avance opositor en las ciudades que concentran población, problemas de gestión y mayor presión ciudadana. De acuerdo con el reporte partidario elaborado a partir del Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares, el oficialismo pasó a sumar 25 intendencias frente a las 162 que había conseguido en 2021, una cifra que refleja movimiento interno, disputas locales y también una recomposición del mapa municipal. En el departamento Central, el más poblado del país, los colorados aumentaron su número de alcaldías a 12, mientras el Partido Liberal Radical Auténtico quedó con 7, entre ellas en municipios clave como San Lorenzo, Luque, Capiatá y Lambaré.
Más allá del conteo, la elección deja una señal política difícil de ignorar: el Partido Colorado sigue siendo dominante en Paraguay, pero su fortaleza ya no es uniforme. La recuperación de Encarnación después de 16 años y los triunfos en otras capitales departamentales como San Juan Bautista, Paraguarí y Coronel Oviedo muestran capacidad de reacción; sin embargo, las derrotas en Asunción, Ciudad del Este, Caacupé, Pedro Juan Caballero y Villarrica evidencian que la oposición encontró espacios para crecer allí donde el gobierno nacional enfrenta mayor escrutinio ciudadano. Para la vida cotidiana, esto importa porque las intendencias manejan servicios, obras, transporte y ordenamiento urbano: allí es donde la política deja de ser discurso y se vuelve gestión, y donde los votantes suelen castigar con más fuerza cuando sienten que la ciudad no funciona.



