Política

Partido de la U se acerca a respaldar a De La Espriella y define su ruta la próxima semana

Hace 5 horas

El Partido de la U se alista para tomar una decisión que podría reacomodar el mapa político de Colombia: su posición frente al gobierno de Abelardo De La Espriella. Según la senadora Norma Hurtado, la tendencia interna apunta a respaldar al Ejecutivo.

El Partido de la U entrará la próxima semana a una definición que puede marcar su rumbo político en el arranque del nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella. La senadora Norma Hurtado anticipó que dentro de la colectividad existe una inclinación importante a convertirse en partido de gobierno, una señal que, de confirmarse, tendría efectos inmediatos en la gobernabilidad del Ejecutivo y en la recomposición de alianzas dentro del Congreso.

La discusión no es menor. En la práctica, la decisión del Partido de la U puede convertirse en una pieza clave para el trámite legislativo de las reformas y para el blindaje político del nuevo mandatario, que necesitará mayorías estables en un Congreso fragmentado. Hurtado dejó entrever que la tendencia interna favorece el respaldo al gobierno de De La Espriella, aunque la colectividad todavía debe cerrar filas y formalizar una postura institucional que le permita actuar con cohesión frente al nuevo escenario político.

El movimiento tiene lectura doble. Por un lado, refleja el pragmatismo habitual de los partidos colombianos, que suelen medir su cercanía al gobierno de turno en función de su capacidad de influencia y negociación. Por otro, deja ver que el Partido de la U busca no quedar por fuera del reparto de poder en una etapa en la que se definirán cuotas burocráticas, prioridades legislativas y eventuales acuerdos sobre reformas sensibles. Para los ciudadanos, esto importa porque las decisiones de estos partidos terminan impactando el curso de las políticas públicas, el ritmo de las reformas y la estabilidad del gobierno.

De confirmarse el respaldo, el Partido de la U no solo enviaría una señal de apoyo al nuevo Ejecutivo, sino que también movería el ajedrez partidista en un país donde las mayorías rara vez son estables y donde cada bancada cuenta. La próxima semana, más que una reunión interna, la colectividad jugará una definición sobre su identidad política: si actúa como fuerza aliada del gobierno o si intenta conservar mayor distancia para negociar desde la autonomía.

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