Congresistas radican proyecto para prohibir terapias hormonales y cirugías de género en menores
Imagen: El Tiempo - Política
Congresistas del Partido Conservador, Centro Democrático y Salvación Nacional radicaron un proyecto para impedir que menores de edad accedan a terapias hormonales o cirugías de afirmación de género. La iniciativa abre un nuevo frente de choque sobre derechos, salud y protección de niños y adolescentes en Colombia.
Un grupo de congresistas del Partido Conservador, Centro Democrático y Salvación Nacional radicó en el Congreso un proyecto de ley que busca prohibir que menores de edad reciban terapias hormonales o cirugías de afirmación de género. La iniciativa pone sobre la mesa uno de los debates más sensibles de la agenda política y social colombiana: hasta dónde llega la protección del Estado sobre niños y adolescentes y dónde empieza la autonomía sobre las decisiones de salud y desarrollo personal.
De acuerdo con la información divulgada por El Tiempo - Política, la propuesta fue impulsada por legisladores de esos tres partidos, que suelen coincidir en posturas más restrictivas en asuntos de familia, niñez y asuntos de orden moral. Aunque el texto completo de la iniciativa será clave para conocer su alcance exacto, el anuncio ya adelanta una discusión de alto voltaje en el Congreso: regular por ley tratamientos médicos que, en la práctica, están asociados a procesos clínicos, acompañamiento psicológico y decisiones familiares complejas, especialmente en casos de identidad de género en adolescentes.
El debate no es menor porque toca varias capas al mismo tiempo. Por un lado, está la preocupación de sectores conservadores sobre posibles decisiones irreversibles en etapas tempranas de la vida. Por el otro, organizaciones médicas y de derechos humanos suelen advertir que prohibiciones generales pueden cerrar el acceso a atención especializada y empujar a las familias a escenarios de mayor vulnerabilidad. En Colombia, además, la discusión llega en un momento en que el Congreso suele convertirse en escenario de choques culturales de fondo, donde cada bando intenta fijar el marco moral y jurídico de temas que también pasan por la salud pública. Lo que ocurra con esta iniciativa podría tener impacto directo en la manera en que hospitales, EPS, médicos y familias enfrentan casos de menores con inconformidad de género o procesos de transición supervisados clínicamente.
Más allá de la disputa legislativa, este proyecto refleja una tensión cada vez más visible en la política colombiana: la pugna entre la agenda de derechos y la agenda de restricción impulsada por sectores que buscan blindar legalmente una visión tradicional de la infancia. Si avanza, la propuesta no solo abrirá un debate jurídico de gran alcance, sino también una pelea política y social que probablemente se extenderá fuera del Congreso, hacia los consultorios, los tribunales y las calles.




