Piden 14 años de cárcel por el intento de asesinato de su expareja con una lanza en Vigo
La Audiencia de Pontevedra juzgará el martes a un hombre acusado de intentar matar a su expareja en Vigo con una lanza artesanal y otras armas improvisadas. Fiscalía pide 14 años y seis meses de cárcel y una orden de alejamiento de 500 metros.
La Audiencia de Pontevedra abrirá el martes un juicio que vuelve a poner en primer plano la violencia machista más extrema: la Fiscalía pide 14 años y seis meses de prisión para un hombre acusado de intentar asesinar a su expareja en Vigo con una lanza artesanal, una pata de cabra y un arsenal casero que llevaba en una mochila. Según el escrito del Ministerio Público, el ataque ocurrió el 15 de junio de 2025, alrededor de las ocho de la tarde, cuando el procesado acudió al domicilio de la víctima con la intención de acabar con su vida.
De acuerdo con la acusación, el hombre llegó a la vivienda con una estaca rematada en punta, varias armas blancas de fabricación artesanal y un bote de gasolina. Una vez allí, comenzó a amenazar a la mujer y forzó la puerta principal con una pata de cabra para irrumpir en la casa. Ya dentro, la empujó hacia el exterior, la hirió con la estaca en el costado, el brazo y la espalda, y la golpeó en la cabeza hasta dejarla aturdida en el suelo. Fiscalía sostiene que las lesiones fueron de especial gravedad y que pusieron en riesgo la vida de la víctima. Además de la pena de cárcel, reclama que se le prohíba acercarse a menos de 500 metros de ella.
El caso tiene un peso particular por la historia previa entre ambos: la pareja mantuvo una relación de más de 38 años y tiene tres hijos en común. Esa duración no atenúa el delito; al contrario, subraya una realidad que las estadísticas confirman una y otra vez: la violencia contra las mujeres no siempre estalla de forma súbita, sino que suele incubarse durante años de control, amenazas y agresiones que terminan en episodios letales o casi letales. En este expediente, el Ministerio Público aprecia además agravantes de género, parentesco y reincidencia, un dato que agrava todavía más el panorama judicial del acusado.
La gravedad de la petición fiscal también se explica por los antecedentes del procesado. Según la información disponible, ya había sido condenado antes por homicidio y cumplió 11 años de prisión, lo que refuerza la tesis acusatoria sobre su peligrosidad y sobre el riesgo que siguió representando para la víctima. El juicio, por tanto, no solo resolverá un episodio brutal de violencia doméstica: también pondrá a prueba la capacidad del sistema para anticiparse a agresores reincidentes y proteger a mujeres que, pese a denunciar o separarse, continúan expuestas a un peligro real. En casos como este, la distancia de 500 metros no es una medida simbólica; es, muchas veces, la diferencia entre la supervivencia y la tragedia.



