Pico y placa en Bucaramanga este lunes: revise su placa antes de salir
Imagen: El Tiempo (Colombia)
Este lunes 24 de agosto de 2026, Bucaramanga aplica pico y placa para carros particulares y motos, una restricción que obliga a revisar la placa antes de salir. La medida busca ordenar la movilidad en una ciudad donde cada día perdido en trancones golpea tiempo y productividad.
Bucaramanga vuelve a amanecer este lunes 24 de agosto de 2026 con una advertencia para conductores de carros particulares y motocicletas: antes de salir, hay que revisar la terminación de la placa. La ciudad mantiene vigente la medida de pico y placa, un esquema que sigue siendo una de las principales herramientas para contener el tráfico en una capital marcada por la congestión en sus corredores más transitados.
De acuerdo con la información publicada por El Tiempo (Colombia), la restricción aplica para vehículos particulares y motos, por lo que quienes circulen por la ciudad deben verificar si su número de placa está incluido en el turno limitado para esa jornada. En la práctica, esto significa que salir sin revisar el calendario puede terminar en comparendo, inmovilización y, sobre todo, en una pérdida de tiempo y dinero que golpea tanto a conductores como a trabajadores que dependen del transporte diario para moverse por la ciudad.
El pico y placa en Bucaramanga no es una novedad, pero sí un recordatorio de un problema de fondo: la ciudad sigue creciendo y su sistema vial no siempre crece al mismo ritmo. Por eso, esta clase de restricciones se mantienen como una válvula de control mientras las autoridades intentan desahogar vías saturadas. Para el ciudadano común, la medida se traduce en una planificación obligada; para la economía local, en una pulseada permanente entre movilidad, productividad y sanción. Y aunque muchos la ven como una molestia, el debate real sigue siendo el mismo: si el pico y placa resuelve el atasco de fondo o solo lo reparte de otra manera.
En un escenario donde cada desplazamiento cuenta, la recomendación para los bumangueses es simple: revisar la placa antes de arrancar. En una ciudad donde un retraso puede alterar la jornada completa, ignorar la restricción no solo expone al conductor a multas, sino que confirma una verdad incómoda: la movilidad urbana sigue siendo uno de los grandes cuellos de botella de la vida cotidiana en Colombia.




