Gobierno lanza plan de reconstrucción para el Chocó con apoyo empresarial de dos billones
Imagen: El Tiempo - Política
El gobierno de Abelardo De La Espriella activará un plan de reconstrucción para el Chocó tras el terremoto, con cinco proyectos prioritarios y una fuerte apuesta privada. El empresariado aportará dos billones de pesos y José Leonidas Tobón liderará la gerencia especial.
El gobierno de Abelardo De La Espriella puso en marcha una estrategia de reconstrucción para el Chocó tras el terremoto, con un paquete de cinco proyectos considerados esenciales para la recuperación y la integración de una de las regiones históricamente más rezagadas del país. La apuesta llega con un componente político y económico de gran peso: el empresariado comprometió dos billones de pesos y José Leonidas Tobón quedó al frente de una gerencia especial encargada de coordinar la ejecución y destrabar la puesta en marcha de las obras.
Según informó El Tiempo - Política, la iniciativa busca ir más allá de la respuesta inmediata a la emergencia y proyectar una intervención de mayor alcance sobre la infraestructura, la conectividad y la capacidad institucional del departamento. Aunque todavía no se conocen todos los detalles técnicos de cada uno de los cinco proyectos, el anuncio marca un giro importante en la manera en que el Gobierno pretende enfrentar la crisis: no solo con recursos públicos, sino con una alianza directa con el sector privado para acelerar resultados en territorio.
La decisión de crear una gerencia especial y encargarla a José Leonidas Tobón sugiere que el Ejecutivo quiere evitar uno de los viejos problemas de este tipo de planes: la dispersión de responsabilidades y la lentitud en la ejecución. En Colombia, los anuncios para regiones como el Chocó suelen quedar atrapados entre trámites, disputas políticas y falta de seguimiento. Por eso importa no solo cuánto dinero se promete, sino quién controla la coordinación, cómo se priorizan las obras y qué mecanismos de transparencia se adoptan para evitar que la reconstrucción termine convertida en otra promesa incumplida. El terremoto, además de dejar daños materiales, vuelve a desnudar una realidad estructural: el atraso en servicios, vías, conexión y presencia estatal en un departamento donde la desigualdad no es coyuntural, sino histórica.
El reto ahora será convertir el anuncio en obra concreta. Dos billones de pesos del empresariado representan una señal fuerte de respaldo, pero el verdadero termómetro estará en la capacidad del Gobierno para traducir ese capital político y financiero en resultados visibles para la gente: viviendas, infraestructura, movilidad, acceso a servicios y empleos. En un territorio donde cada retraso agrava la exclusión, la reconstrucción del Chocó será una prueba no solo de gestión, sino de voluntad estatal para integrar de verdad una región que durante décadas ha sido tratada como periferia.




