El pisotón de Messi que encendió la polémica y dejó dudas sobre el VAR

Imagen: Elcomercio.pe
El pisotón de Lionel Messi sobre un jugador de Argelia desató una ola de críticas en redes y reabrió el debate sobre el VAR. La pregunta no es solo si era roja, sino por qué una acción así pudo quedar fuera de revisión.
La jugada en la que Lionel Messi pisa a un futbolista de Argelia encendió de inmediato la polémica: millones de usuarios la interpretaron como una acción merecedora de tarjeta roja y se preguntaron por qué el VAR no intervino. El episodio volvió a poner bajo la lupa un tema que el fútbol arrastra desde hace años: la tecnología puede ayudar, pero no reemplaza por completo el criterio del árbitro ni actúa en todas las acciones que incomodan al público.
La clave, según el funcionamiento habitual del protocolo, es que el VAR no revisa cada contacto fuerte ni cada jugada discutible, sino solo aquellas que encajan en supuestos muy concretos: goles, penales, rojas directas o confusión de identidad. Por eso, si el árbitro de campo no consideró el pisotón como una agresión clara o entendió que la acción no alcanzaba el umbral de expulsión, la revisión podía simplemente no activarse. Ese es precisamente el punto que enfurece a muchos hinchas: para la grada y para las redes, una imagen puede parecer evidente; para la terna arbitral, en cambio, puede ser una acción gris, de interpretación, y en fútbol la interpretación sigue pesando tanto como la cámara.
Más allá del nombre involucrado, el caso expone una tensión que no es nueva. Messi no es un jugador cualquiera: cualquier gesto suyo se amplifica, se discute y se analiza con lupa, ya sea una genialidad o una infracción. Y ahí aparece el doble rasero que muchos señalan en estos debates: cuando la jugada la protagoniza una figura mundial, la exigencia de sanción se multiplica porque el partido deja de ser solo deportivo y se vuelve también simbólico. Para Argelia, para Argentina y para cualquier aficionado neutral, la discusión termina siendo la misma de siempre: ¿debe el VAR intervenir más para corregir estas acciones o su margen de acción debe seguir siendo limitado para no convertir cada partido en una espera interminable?
La controversia importa porque afecta la credibilidad del arbitraje y la confianza del público en la justicia deportiva. Si una acción que millones consideran expulsión no se revisa, el sistema queda expuesto a la sospecha de arbitrariedad o, en el mejor de los casos, de rigidez excesiva. Y si se revisara absolutamente todo, el fútbol correría el riesgo de perder fluidez y caer en una dependencia tecnológica que tampoco garantiza unanimidad. En esa línea, el pisotón de Messi no solo abrió un debate sobre una posible roja: volvió a recordar que el VAR, lejos de resolver todas las discusiones, a menudo las hace más visibles y más incómodas para todos.



