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El Niño rompe la temporada de huracanes y deja un récord inusual en el Atlántico

Hace 5 horas
El Niño rompe la temporada de huracanes y deja un récord inusual en el Atlántico

Imagen: BBC Mundo

El Atlántico vive en 2026 una anomalía inédita: en pleno pico de la temporada de huracanes, el océano acumula un récord de días sin ciclones. La explicación apunta a El Niño, que está debilitando las condiciones necesarias para que estas tormentas se formen y crezcan.

La temporada de huracanes en el Atlántico ha entrado en su tramo más crítico con una novedad que rompe todas las previsiones: 2026 registra el mayor número de días sin huracanes en años recientes, pese a que históricamente este es el momento en que el riesgo debería estar en su punto más alto. Según informó BBC Mundo, el fenómeno responde en buena medida a la influencia de El Niño, que ha alterado la dinámica atmosférica y ha dificultado la aparición de ciclones en la cuenca atlántica.

En términos simples, El Niño actúa como un freno natural para la formación de huracanes en el Atlántico porque modifica los vientos y las condiciones de humedad y temperatura en la atmósfera. Cuando ese patrón climático se instala, suele generar más cizalladura del viento, un factor que rompe la organización de las tormentas tropicales e impide que escalen hasta convertirse en huracanes. Aunque la temporada sigue abierta y el océano no deja de acumular energía, la ausencia prolongada de sistemas intensos ha sorprendido a meteorólogos y autoridades de protección civil.

Lo relevante de este comportamiento no es solo la estadística, sino lo que revela sobre la volatilidad climática que enfrenta la región. Para países del Caribe, Centroamérica, Colombia y la costa este de Estados Unidos, una temporada aparentemente tranquila no equivale a seguridad: basta con que cambien las condiciones atmosféricas para que un sistema tropical gane fuerza en cuestión de días. Por eso, los expertos insisten en que un arranque lento no elimina el riesgo, apenas lo pospone. En una cuenca donde la memoria de grandes desastres sigue fresca, la falta de huracanes no debe confundirse con una temporada inofensiva.

Este récord de días sin huracanes también reabre una discusión más amplia sobre cómo los fenómenos de El Niño y La Niña están influyendo en una región cada vez más expuesta a extremos climáticos. Si bien El Niño puede reducir temporalmente la actividad ciclónica en el Atlántico, eso no significa menor vulnerabilidad para la población. Al contrario: las lluvias intensas, las olas de calor y otros eventos asociados al mismo patrón climático pueden seguir golpeando con fuerza. En otras palabras, el sistema atmosférico está mandando una señal clara: el comportamiento del clima ya no se deja leer con reglas fijas, y eso obliga a mantener la alerta incluso cuando el cielo parece conceder una tregua.

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