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Rubio mira a Jamnagar para mover petróleo venezolano y contener a Rusia

Hace 1 hora
Rubio mira a Jamnagar para mover petróleo venezolano y contener a Rusia — SANA Prensa Independiente

Marco Rubio visitó el mayor complejo de refinación del mundo en Jamnagar, India, en una gira centrada en energía y negocios. Washington busca más diésel en el mercado y reducir la dependencia india del petróleo ruso.

La visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al megacomplejo petrolero de Jamnagar pone a la India en el centro de una pelea global por energía, sanciones y precios. En plena tensión por el diésel y con el trasfondo de la política interna estadounidense, Washington mira esta refinería como una pieza clave para mover petróleo venezolano y, al mismo tiempo, contener la influencia de Moscú en el mercado indio.

Rubio pasó su segunda jornada en India recorriendo la refinería más grande del mundo, propiedad del grupo Reliance y administrada por la familia Ambani, uno de los clanes empresariales más poderosos del país. El complejo ocupa más de 30 kilómetros cuadrados y procesa 1,4 millones de barriles diarios, una escala que equivale a cerca del 1,5 % del consumo mundial. Según informó EFE, el funcionario estadounidense fue recibido por los dueños del centro y mantuvo reuniones en Bombay con grandes empresarios indios, entre ellos Gautam Adani y N. Chandrasekaran, del grupo Tata, en una gira más enfocada en la diplomacia corporativa que en la agenda política tradicional.

La lectura estratégica es clara: Washington quiere asegurarse de que India siga siendo un actor útil en el tablero energético global. Jamnagar es una de las pocas instalaciones capaces de procesar crudo ultra pesado como el Merey 16 de Venezuela, algo que cobra relevancia justo cuando Estados Unidos intenta dar salida a más petróleo venezolano sin desordenar sus propios equilibrios internos. Al mismo tiempo, la administración estadounidense busca que Nueva Delhi reduzca gradualmente sus compras de crudo ruso, que desde 2022 se dispararon por los descuentos de Moscú y que han convertido a India en uno de los principales destinos de ese petróleo sancionado.

En el fondo, la visita revela una paradoja incómoda: Estados Unidos necesita de la India como socio energético, aunque esa relación pase por refinerías que también han absorbido barriles rusos y venezolanos en momentos distintos de la crisis global. Para el mercado, lo que ocurra en Jamnagar importa más allá de Gujarat: puede influir en el precio del diésel en Europa y Estados Unidos, en el destino del crudo venezolano y en la capacidad de Washington para reordenar, sin demasiado ruido, una cadena petrolera cada vez más politizada.

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