Gobierno designa gerente para reconstrucción de Chocó tras el terremoto
Imagen: El Tiempo - Política
Abelardo De La Espriella anunció la designación de un gerente para encauzar la reconstrucción de Chocó tras el terremoto, en un movimiento que busca acelerar la respuesta estatal en una región golpeada por décadas de abandono. El presidente puso el foco en la deuda histórica con el departamento y en la urgencia de convertir la emergencia en una intervención de largo aliento.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció la designación de un gerente especial para coordinar la reconstrucción de Chocó después del terremoto, una decisión que pone sobre la mesa algo más que la respuesta inmediata a la emergencia: la vieja deuda del Estado con uno de los territorios más rezagados de Colombia. El mandatario insistió en que la atención a la zona no puede limitarse a apagar el incendio del momento, sino que debe convertirse en una intervención seria, sostenida y con capacidad real de llevar obras, recursos y presencia institucional donde históricamente han faltado.
Según informó El Tiempo - Política, el anuncio se produce en medio de la presión por organizar una ruta clara para atender los daños que dejó el sismo, en un departamento donde la precariedad de la infraestructura, la dispersión geográfica y la debilidad institucional suelen convertir cualquier desastre natural en una crisis social de mayores proporciones. La figura del gerente busca centralizar decisiones, acelerar trámites y evitar que la reconstrucción se diluya entre burocracia, promesas y disputas políticas. En la práctica, se trata de una apuesta por darle rostro y mando a una tarea que, en Colombia, muchas veces termina repartida entre entidades que no coordinan entre sí.
Pero el anuncio también revela una verdad incómoda: Chocó no solo necesita respuestas por el terremoto, sino por décadas de abandono acumulado. Allí, cada emergencia expone la misma fragilidad de fondo: vías insuficientes, servicios públicos precarios, dificultades de conectividad y una presencia estatal intermitente que castiga a las comunidades afro e indígenas que habitan el territorio. Por eso, más allá del impacto mediático del nombramiento, la pregunta de fondo es si esta vez el Gobierno logrará sostener la atención cuando bajen las cámaras y comience el tramo más difícil, que no es la reacción inicial sino la ejecución. Si la reconstrucción se queda en un anuncio, el terremoto habrá vuelto a mostrar lo que Chocó ya sabe demasiado bien: que en Colombia el abandono también se mide en segundos, pero se paga durante décadas.
En ese contexto, la designación de un gerente puede ser leída como una señal política: el Ejecutivo intenta mostrar control, presencia y capacidad de respuesta en un territorio donde el Estado suele llegar tarde. Sin embargo, el verdadero examen será otro: si la reconstrucción se traduce en viviendas seguras, escuelas reparadas, vías habilitadas y atención efectiva para las familias afectadas. Ahí es donde se definirá si esta decisión marca un punto de inflexión o si termina sumándose a la larga lista de respuestas improvisadas que Chocó ha tenido que soportar tras cada crisis.




