Puerto Candelaria lleva La Sinfonía de los Bichos Raros al cine colombiano

Imagen: infobae colombia
Puerto Candelaria lleva su universo musical a las salas de cine colombianas con un proyecto que mezcla concierto, relato y memoria. Juancho Valencia habló sobre la ambición creativa de la banda y el camino que la ha llevado de Medellín a escenarios y proyectos internacionales.
Puerto Candelaria da un nuevo salto en su carrera con el estreno en salas de cine de Colombia de La Sinfonía de los Bichos Raros, un proyecto que confirma a la agrupación antioqueña como una de las propuestas más inquietas y arriesgadas de la música nacional. La apuesta no se limita a registrar un concierto: busca llevar al formato cinematográfico el universo creativo de la banda, una mezcla de espectáculo, narrativa y experimentación que ha crecido durante años.
Infobae Colombia habló con Juancho Valencia, cerebro y director musical del proyecto, quien explicó que esta producción terminó convirtiéndose en una de las más ambiciosas de la agrupación. El recorrido de Puerto Candelaria, que ha pasado por festivales y escenarios internacionales como Sitges, se cruza aquí con una etapa particularmente fértil de la banda, marcada también por su más reciente álbum y por otros trabajos de gran alcance cultural, entre ellos su relación con Cien años de soledad y hasta lecturas musicales que dialogan con Beethoven.
Lo relevante de este estreno es que muestra cómo una banda colombiana puede expandir su lenguaje más allá del disco o el concierto tradicional. En un mercado donde muchas propuestas se repiten, Puerto Candelaria insiste en construir mundos propios, y eso les ha permitido conectar con públicos distintos dentro y fuera del país. Para la escena musical colombiana, el proyecto abre una conversación más amplia sobre formatos, circulación cultural y la posibilidad de que la música también encuentre nuevas vitrinas en el cine, no como accesorio, sino como obra con identidad propia.
La llegada de La Sinfonía de los Bichos Raros a las salas no solo amplía la presencia de Puerto Candelaria, sino que también deja una señal sobre el momento que vive la creación artística en Colombia: las fronteras entre géneros se desdibujan, y las agrupaciones que se arriesgan a cruzarlas pueden terminar construyendo carreras más sólidas y memorables. En ese terreno, Juancho Valencia y su banda siguen empujando una idea incómoda para la industria, pero saludable para la cultura: que la música puede narrarse, pensarse y verse también como cine.


