Estados Unidos

El Día del Padre en EE. UU. rompe récord: menos compras impulsivas, más gasto por persona

Hace 4 horas

El gasto por el Día del Padre en Estados Unidos alcanzaría un récord de casi 28.000 millones de dólares, según la NRF. La clave no es que participe más gente, sino que cada comprador está gastando más y lo hace en regalos compartidos y suscripciones.

El Día del Padre dejará este año un gasto récord en Estados Unidos: la cuenta total rondaría los 27.900 millones de dólares, de acuerdo con la encuesta anual de la Federación Nacional de Minoristas (NRF) y Prosper Insights & Analytics. El dato más revelador no está solo en el volumen, sino en la mecánica detrás del salto: el consumidor no está comprando necesariamente más regalos, sino pagando más por cada decisión, desde experiencias compartidas hasta suscripciones y obsequios que se reparten entre varios miembros de la familia.

Según la proyección citada por la NRF, el gasto promedio por persona llegaría a 226,58 dólares, una cifra que empuja el total nacional hacia un nuevo máximo. La participación se mantiene en 77%, lo que sugiere que el universo de compradores no se expandió de forma significativa; el motor del récord está en el ticket medio. En otras palabras, la foto no muestra a más estadounidenses celebrando, sino a los mismos consumidores destinando más dinero a la fecha, ya sea por mayor disposición a gastar, por el encarecimiento de ciertos productos o por un cambio en la forma de regalar.

Ese giro importa porque dice mucho sobre la economía doméstica en Estados Unidos. El gasto de fechas comerciales como el Día del Padre suele funcionar como termómetro del ánimo del consumidor, y este año confirma una tendencia clara: gana terreno el regalo útil, flexible o compartido, mientras pierde peso el obsequio tradicional y aislado. Las suscripciones —desde entretenimiento hasta productos de consumo recurrente— encajan con una lógica muy instalada en el mercado estadounidense: pagar una vez para prolongar el regalo en el tiempo. También los planes compartidos, como experiencias familiares, cenas o actividades, reflejan que el valor percibido ya no está solo en el objeto, sino en el uso colectivo.

Para el comercio minorista, la señal es doble. Por un lado, el récord de gasto es una buena noticia en un contexto donde cada dólar cuenta y donde las ventas estacionales siguen siendo cruciales para muchas cadenas. Por el otro, obliga a leer con cautela el dato: un gasto más alto no siempre significa una base de consumidores más sólida, sino que puede esconder la presión acumulada sobre los presupuestos familiares. En un país donde la inflación ya no ocupa el centro del debate como en 2022 y 2023, pero sigue afectando precios y decisiones, el Día del Padre deja una conclusión útil: el consumo aguanta, aunque cada vez depende más de compras calculadas, experiencias compartidas y productos que prometen durar más que una sola jornada.

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