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Terremoto en Chocó deja más de cien muertos y golpea con fuerza al occidente de Colombia

Hace 2 horas
Terremoto en Chocó deja más de cien muertos y golpea con fuerza al occidente de Colombia

Imagen: BBC Mundo

Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia con epicentro en Chocó y dejó más de un centenar de muertos, además de daños graves en varias ciudades. Cali, Manizales, Pereira y Quibdó sintieron con fuerza un evento que vuelve a exponer la vulnerabilidad sísmica del país.

Colombia volvió a mirar de frente una de sus amenazas más persistentes: los terremotos. Un sismo de magnitud 7,4, con epicentro en el departamento del Chocó, dejó más de un centenar de muertos y causó daños severos en distintas zonas del occidente del país, según informó BBC Mundo. La sacudida se sintió con fuerza en ciudades como Cali, Manizales, Pereira y Quibdó, donde miles de personas salieron a las calles, hubo afectaciones en infraestructura y se encendieron las alertas por posibles réplicas y colapsos posteriores.

La magnitud del evento explica por qué el impacto fue tan amplio. El Chocó, una de las regiones más golpeadas por el aislamiento histórico, la pobreza y la debilidad institucional, sirvió como epicentro de una tragedia que no se quedó en el departamento. El movimiento telúrico alcanzó varios centros urbanos del occidente colombiano, una franja densamente poblada y con alta concentración de viviendas antiguas, redes de transporte vulnerables y edificios que no siempre cumplen estándares de resistencia sísmica. En ciudades como Cali y Pereira, el temor se mezcló con escenas de evacuación improvisada, daños estructurales y la incertidumbre sobre el número real de afectados, que en este tipo de emergencias suele crecer con el paso de las horas.

Este terremoto no solo deja una cifra dolorosa de víctimas; también revela, una vez más, la fragilidad de Colombia frente a un país sísmicamente activo. El occidente, y en particular el suroccidente, está ubicado en una zona donde confluyen fallas geológicas y dinámicas tectónicas que hacen recurrente la amenaza. El problema es que el riesgo natural se agrava con la falta de preparación urbana, la desigualdad en la calidad de la construcción y la respuesta desigual del Estado ante emergencias de gran escala. Por eso, más allá del conteo de muertos y heridos, la verdadera pregunta es cuánto de lo ocurrido era evitable si existieran mejores sistemas de prevención, infraestructura más sólida y planes de reacción más eficaces.

Lo ocurrido en Chocó y en las principales ciudades golpeadas por el sismo debería servir como advertencia y no como simple estadística de tragedia. Colombia ha aprendido a convivir con el miedo sísmico, pero todavía arrastra una deuda grande con la prevención. Y en un país donde un movimiento de esta magnitud puede paralizar regiones enteras, el costo de la improvisación se mide en vidas humanas, no solo en paredes agrietadas.

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