Mundo

La nieve eterna de Papúa se derrite y deja una pérdida científica y espiritual

Hace 7 horas
La nieve eterna de Papúa se derrite y deja una pérdida científica y espiritual

Imagen: BBC Mundo

Los picos nevados de Papúa, el último hielo tropical entre los Andes y el Himalaya, están desapareciendo bajo el impacto del cambio climático. La pérdida amenaza no solo a la ciencia, sino también a un territorio que para muchas comunidades tiene un fuerte valor espiritual.

El retroceso de la nieve eterna en Papúa, en Indonesia, ya no es una advertencia abstracta sobre el calentamiento global: es una pérdida concreta de uno de los últimos glaciares tropicales del planeta. Las montañas que durante generaciones fueron vistas como un símbolo natural y espiritual están perdiendo su cobertura helada a un ritmo que confirma hasta qué punto el cambio climático está reescribiendo los mapas físicos y culturales de la región.

Según informó BBC Mundo, estos picos nevados de Papúa tienen una importancia doble. Por un lado, funcionan como una referencia científica excepcional para estudiar cómo responde el hielo tropical al aumento de las temperaturas. Por otro, ocupan un lugar profundo en la cosmovisión de comunidades locales que los consideran parte de un paisaje sagrado. Cuando el hielo desaparece, no se pierde solo agua congelada: se borra también un archivo natural que ayuda a entender la evolución del clima en una de las zonas más vulnerables del planeta.

El caso de Papúa encaja en una tendencia más amplia que afecta a glaciares y nevados en distintas latitudes, pero su valor es aún mayor porque representa un punto casi único entre los Andes y el Himalaya. En términos científicos, su desaparición reduce la capacidad de comparar cómo se derriten los hielos tropicales frente a otros sistemas glaciares del mundo. En términos humanos, golpea la identidad de pueblos que leen en la montaña no solo el clima, sino también una relación espiritual con la tierra. Y en términos políticos, vuelve a poner sobre la mesa la distancia entre los compromisos climáticos globales y lo que ocurre en territorios que ya están pagando la factura.

La imagen de Papúa sin su nieve permanente es, en realidad, una postal del futuro si el planeta sigue calentándose al ritmo actual. Para Indonesia y para el resto del mundo, el mensaje es incómodo pero claro: incluso los hielos que parecían más lejanos y resistentes están cediendo. Cuando desaparecen, no solo cambia el paisaje; cambia también la memoria de quienes aprendieron a vivir mirando esas cumbres.

Noticias relacionadas