Colombia

Alias Pinocho, el jefe de Los Pachenca que quedó en la mira tras la caída de Cholo

Hace 5 horas

Alias Pinocho, señalado como el máximo jefe de Los Pachenca, quedó en el centro de la ofensiva del presidente Abelardo de la Espriella tras el abatimiento de alias Cholo. Su nombre ahora aparece como el siguiente objetivo en una estructura criminal que sigue golpeada, pero no desarticulada.

Fredy Castillo Carrillo, alias Pinocho, quedó señalado como el próximo gran objetivo de la ofensiva oficial contra Los Pachenca, una de las estructuras criminales más poderosas de la región Caribe. Su nombre tomó fuerza luego de la operación en la que cayó alias Cholo, un hombre de confianza dentro de la organización, y tras los mensajes del presidente Abelardo de la Espriella, quien dejó claro que la presión sobre ese grupo no se detendrá ahí. En la práctica, el golpe no solo impacta la cadena de mando, sino que expone que la cúpula del negocio ilegal sigue activa y en disputa.

Según informó Infobae Colombia, alias Pinocho es considerado el número uno en la estructura criminal, aunque comparte el mando con su hermano, Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias Muñeca. La caída de alias Cholo, abatido en un operativo cuyos detalles fueron revelados por el mandatario el martes 22 de septiembre, confirma que las autoridades están buscando desestabilizar el círculo más cercano de liderazgo. Cholo no era una ficha menor: hacía parte del grupo de confianza de la organización, lo que lo convertía en un engranaje clave para el control territorial, la coordinación armada y las rutas del delito.

El caso importa porque Los Pachenca no son un actor aislado ni un nombre más en el mapa de la violencia. Son una estructura que combina narcotráfico, control criminal local y capacidad de intimidación sobre comunidades enteras, especialmente en zonas estratégicas del norte del país. Cuando el Estado anuncia que el siguiente blanco es alias Pinocho, el mensaje es doble: por un lado, busca demostrar capacidad operativa; por otro, reconoce que el verdadero poder no está en los mandos medios, sino en quienes sostienen la organización desde arriba. En ese escenario, cualquier debilitamiento puede traducirse en disputas internas, retaliaciones o una recomposición violenta de las redes criminales.

Para la gente de a pie, estas operaciones suelen tener un efecto ambiguo. La caída de un cabecilla puede aliviar temporalmente la presión criminal en ciertos territorios, pero también abrir vacíos de poder que otras bandas intentan ocupar de inmediato. Por eso, más allá del nombre de alias Pinocho, lo que está en juego es si la ofensiva del Gobierno logra desmontar la estructura de fondo o si solo produce una rotación de jefes en una maquinaria delictiva que conoce bien cómo sobrevivir a los golpes del Estado.

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