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Cuba abre su petróleo y gas a inversores en plena crisis energética

Hace 1 hora
Cuba abre su petróleo y gas a inversores en plena crisis energética

Imagen: infobae

Cuba abrió su petróleo y gas a la inversión extranjera en medio de una crisis energética que ya castiga a hogares, transporte e industria. La nueva norma amplía la participación privada en toda la cadena de hidrocarburos y busca oxígeno donde el Estado ya no lo encuentra.

Cuba dio un giro importante en su política energética al habilitar la participación de inversores en la exploración, extracción, refinación, transporte y venta de petróleo, gas y derivados, tanto en tierra como en aguas profundas. La medida fue publicada en la Gaceta Oficial y empezará a aplicarse dentro de siete días, en un movimiento que llega cuando la isla atraviesa una de sus peores crisis de suministro en años.

La decisión no surge en el vacío. El sistema eléctrico cubano arrastra apagones prolongados, falta de combustible y una capacidad de generación cada vez más debilitada por la escasez de divisas, el deterioro de la infraestructura y la caída de la producción local de crudo. En ese contexto, abrir la puerta al capital extranjero no solo es una apuesta económica: también es un reconocimiento implícito de que el Estado cubano ya no tiene margen para sostener por sí solo un sector estratégico que impacta de forma directa la vida cotidiana.

De acuerdo con la información publicada por el medio Infobae, la nueva regulación permite abarcar toda la cadena de hidrocarburos, desde la búsqueda de reservas hasta la comercialización final. Eso significa que el gobierno busca no solo captar inversión para extraer más petróleo o gas, sino también asegurar capacidad para procesarlo y moverlo dentro del país, dos cuellos de botella que han profundizado la crisis energética cubana. En la práctica, la norma intenta atraer recursos a un mercado altamente riesgoso, marcado por sanciones, baja rentabilidad y una economía que sigue muy limitada por controles estatales y por la fragilidad de sus finanzas.

El anuncio también deja ver el nivel de urgencia en La Habana. Cuba ha venido ensayando desde hace años aperturas parciales para conseguir divisas y aliviar sectores golpeados por la falta de combustible, pero esta vez el alcance de la norma es más amplio y apunta directamente a uno de los nervios centrales del país. Si logra atraer operadores, el gobierno podría obtener un respiro parcial; si fracasa, la población seguirá enfrentando apagones, transporte irregular y una economía todavía más asfixiada. En un país donde la energía condiciona casi todo, desde cocinar hasta producir, cada cambio en este frente tiene un impacto inmediato sobre millones de personas.

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