Lula derrota a Bolsonaro y vuelve al poder en Brasil

Imagen: El País
Lula da Silva consiguió una remontada histórica en las presidenciales de Brasil y derrotó al ultraderechista Flávio Bolsonaro con el 51,7% de los votos, según el escrutinio casi total. Su triunfo revive a la izquierda regional en medio de una polarización que trasciende a Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva volvió al poder en Brasil con una victoria ajustada pero políticamente enorme. Con el 99,9% de las mesas escrutadas, el dirigente izquierdista obtuvo el 51,7% de los votos y dejó atrás al senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, que cerró la contienda con 48,2%, en una elección marcada por la polarización, la movilización masiva y una campaña que se definió voto a voto.
La magnitud del resultado no está solo en el margen, sino en el contexto. Lula logra una remontada que, hace apenas unas semanas, parecía cuesta arriba y lo devuelve a la presidencia tras haber encarnado durante años el ascenso, la caída y la rehabilitación política de la izquierda brasileña. Según el conteo difundido al cierre de la jornada, la diferencia fue suficiente para sellar una victoria que desactivó, al menos por ahora, el intento del bolsonarismo de extender su proyecto a una nueva etapa de gobierno.
En las calles, la celebración fue inmediata. Cientos de miles de personas salieron a festejar en São Paulo, una escena que resume mejor que cualquier discurso el peso simbólico de esta elección: para sus seguidores, Lula no solo ganó una presidencia, sino que frenó un proyecto político de corte nacionalista, autoritario y profundamente divisivo. Para la izquierda regional, además, el resultado funciona como un alivio y una señal de que el péndulo político latinoamericano sigue abierto, incluso después de varios años de avance conservador en distintos países.
Lo que viene ahora será decisivo. Lula regresa a un país fracturado, con instituciones sometidas a tensiones, expectativas sociales acumuladas y una economía que exigirá resultados rápidos si quiere sostener el capital político de esta victoria. Su triunfo también tendrá eco fuera de Brasil: reordena el tablero de la izquierda en América Latina y le devuelve protagonismo a una figura que, pese a las controversias que lo rodearon durante años, conserva capacidad para influir en el debate regional. La pregunta no es solo cómo gobernará, sino si podrá convertir esta victoria electoral en estabilidad política real.


