Auditoría de ISA señala irregularidades en proyectos ligados a Saúl Kattan

Imagen: infobae colombia
Una auditoría forense de ISA puso bajo la lupa la gestión de Saúl Kattan en Internexa por posibles conflictos de interés, decisiones sin respaldo corporativo y un desembolso que sigue en revisión. El exasesor de Petro rechazó las acusaciones y aseguró que demostrará que actuó dentro de la ley.
Una auditoría forense encargada por ISA encendió las alarmas sobre la gestión de Saúl Kattan, exasesor del presidente Gustavo Petro y exgerente de Internexa, al detectar posibles conflictos de interés, decisiones que habrían sido tomadas sin el aval corporativo y un desembolso que hoy está bajo revisión. El hallazgo abrió un nuevo frente de cuestionamientos en torno a los proyectos Bio-Nube y Big Data, dos apuestas tecnológicas que ahora quedan bajo la sombra de presuntas irregularidades administrativas y contractuales.
De acuerdo con la información divulgada por Infobae Colombia, el informe no se limita a señalar dudas aisladas: plantea que hubo actuaciones que podrían comprometer los controles internos de la compañía y la trazabilidad de decisiones sensibles dentro de la estructura empresarial. En respuesta, Kattan negó haber incurrido en conductas indebidas, sostuvo que su gestión se ajustó a la ley y anunció que ejercerá su derecho a la defensa frente a las acusaciones que se desprenden de la auditoría. El caso, por ahora, está en etapa de revisión y no implica una decisión judicial, pero sí deja un cuestionamiento serio sobre la forma en que se administraron recursos y proyectos estratégicos.
El episodio importa por varias razones. Primero, porque Internexa opera en un ecosistema donde los proyectos de infraestructura digital y análisis de datos suelen mover recursos significativos y requieren estándares estrictos de gobernanza. Segundo, porque cualquier señal de conflicto de interés o de desembolsos sin soporte suficiente golpea la confianza en la administración de empresas vinculadas a estructuras corporativas de gran peso en Colombia. En un país donde la discusión sobre transparencia pública y privada es cada vez más sensible, este caso puede terminar convertido en un símbolo de algo más amplio: la fragilidad de los controles cuando las decisiones se toman en zonas grises entre la política, la empresa y la gestión tecnológica.
A falta de una conclusión definitiva, el expediente deja abiertas varias preguntas que van más allá del nombre de Kattan. ¿Quién autorizó exactamente las decisiones cuestionadas? ¿Qué tanto respaldo tenían los proyectos Bio-Nube y Big Data dentro de la organización? ¿Y qué consecuencias internas o legales puede traer el informe de ISA? Mientras esas respuestas llegan, el caso se suma a la lista de escándalos que alimentan el debate sobre rendición de cuentas en el sector corporativo colombiano, donde cada auditoría ya no solo revisa cifras: también puede redefinir reputaciones.




