Bus de funeraria se estrelló en la vía Mosquera-La Mesa y dejó seis heridos

Imagen: infobae colombia
Un bus de una funeraria que integraba un cortejo fúnebre se salió de control y terminó estrellado en la vía Mosquera-La Mesa, en Cundinamarca. El accidente dejó seis personas heridas y obligó a la atención de organismos de emergencia en el sector Curubital, jurisdicción de Bojacá.
Un bus perteneciente a una funeraria y que hacía parte de un cortejo fúnebre se accidentó este jueves 5 de noviembre en la vía Mosquera-La Mesa, en Cundinamarca, y dejó seis personas heridas, según reportaron los Bomberos de Cundinamarca. El siniestro ocurrió a la altura del kilómetro 98, en el sector Curubital, jurisdicción de Bojacá, una zona donde el tránsito vehicular suele ser complejo por las condiciones de la carretera y el flujo constante entre municipios del occidente de la sabana de Bogotá.
De acuerdo con la información oficial conocida hasta ahora, las autoridades atendieron la emergencia en el punto del accidente y verificaron el estado de los ocupantes del vehículo. Aunque no se han detallado públicamente las identidades de los heridos ni la gravedad exacta de sus lesiones, el hecho de que el automotor formara parte de un acompañamiento funerario añade un componente especialmente delicado al incidente, porque ocurrió en medio de una ceremonia que ya de por sí concentra tensión emocional para las familias involucradas.
El accidente vuelve a poner sobre la mesa un problema recurrente en las vías secundarias y terciarias de Cundinamarca: la vulnerabilidad de los trayectos que conectan municipios cercanos a Bogotá, donde el exceso de velocidad, el estado de la carretera, la fatiga de los conductores y las maniobras en tramos estrechos pueden terminar en tragedia. En corredores como Mosquera-La Mesa, que además soportan tránsito mixto de vehículos particulares, carga y transporte intermunicipal, cualquier falla puede traducirse en colisiones de alto riesgo. Para la gente de a pie, este tipo de hechos no solo implica dolor humano, sino también retrasos, cierres temporales y la sensación de que los desplazamientos cotidianos siguen siendo una apuesta insegura.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es esclarecer qué provocó el choque y establecer si el bus sufrió una falla mecánica, si hubo pérdida de control por parte del conductor o si intervinieron factores externos en la vía. Lo cierto es que el accidente deja una nueva alerta sobre la seguridad vial en Cundinamarca, una región donde los siniestros en carretera siguen golpeando a familias enteras y evidencian que la prevención, la vigilancia y el mantenimiento vial no pueden seguir quedando en segundo plano.


