Colombia

Denuncian presuntas irregularidades en compras de tierras de la ANT

Hace 1 hora

El senador Enrique Gómez puso bajo la lupa la compra de predios por parte de la ANT en el marco de la reforma agraria. Según su denuncia, algunos terrenos tendrían vocación comercial, industrial o turística, no agrícola.

La Agencia Nacional de Tierras (ANT) quedó en el centro de una nueva controversia tras la denuncia del senador Enrique Gómez, quien cuestionó la compra de varios predios dentro del proceso de reforma agraria. Según el congresista, parte de esos terrenos habría sido adquirida pese a que su vocación principal no sería agrícola, sino comercial, industrial o incluso turística.

De acuerdo con lo que expuso Gómez, la discusión no pasa solo por la legalidad de las compras, sino por el sentido mismo de la política de tierras que impulsa el Gobierno. Su señalamiento apunta a que, si se están destinando recursos públicos a comprar suelos con usos incompatibles con la producción agropecuaria, la reforma podría estar desviándose de su objetivo central: ampliar el acceso a la tierra para campesinos y fortalecer la producción rural.

El caso abre una pregunta de fondo sobre la forma en que la ANT está priorizando los predios que adquiere. En un país donde el acceso a la tierra ha sido una de las causas históricas del conflicto rural, cualquier señal de presuntas fallas en la selección de terrenos golpea la credibilidad de la reforma agraria y alimenta el debate sobre la eficiencia del gasto público. También deja en evidencia el reto de diferenciar entre tierras realmente productivas para el campo y predios cuyo valor está más ligado a actividades urbanas o de servicios.

Más allá de esta denuncia puntual, el episodio refleja la tensión política que acompaña la reforma agraria desde sus inicios. Para sus críticos, el riesgo está en que la urgencia por mostrar resultados termine abriendo la puerta a adquisiciones cuestionables. Para el Gobierno, en cambio, el desafío será demostrar que cada compra responde a criterios técnicos y que la redistribución de tierras sí está llegando a quienes dependen de ella para producir y sostener su economía. En un país donde la tierra sigue siendo poder, cada predio comprado mal puede costarle caro a la política agraria.

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