Sheinbaum afirma que CFE tiene finanzas sólidas y proyecta superávit en 2026

Imagen: infobae
Claudia Sheinbaum presentó a la CFE como una empresa con finanzas “perfectas” y prometió que 2026 cerrará con superávit. La apuesta oficial es usar esa fortaleza para expandir redes, gasoductos y cobertura eléctrica en todo México.
La presidenta Claudia Sheinbaum defendió el estado financiero de la Comisión Federal de Electricidad y aseguró que, a dos años de su administración, la empresa estatal mantiene una posición sólida, con capacidad para sostener inversión y expansión. Según informó Infobae, la mandataria afirmó que la CFE opera con distintos mecanismos de financiamiento y que su hoja de ruta incluye más redes de transmisión, nuevos gasoductos y una mayor cobertura eléctrica en el país.
El mensaje no es menor porque la CFE sigue siendo una pieza estratégica del Estado mexicano: no solo administra una de las mayores infraestructuras energéticas del país, también condiciona tarifas, cobertura y la capacidad de llevar electricidad a regiones que históricamente han quedado rezagadas. Al hablar de “finanzas perfectas”, Sheinbaum busca proyectar estabilidad en una empresa que durante años ha sido centro del debate público por sus pérdidas, su carga de inversión y la presión que implica modernizar una red envejecida.
De acuerdo con lo planteado por la presidenta, 2026 terminaría con superávit, una meta que, de cumplirse, serviría como respaldo político para la estrategia energética de su gobierno. En términos prácticos, eso significa más margen para financiar obras que el país arrastra desde hace años: ampliar infraestructura de transmisión, reforzar el sistema para evitar cuellos de botella y extender el servicio a zonas donde todavía hay rezagos. Para millones de hogares y pequeñas empresas, esa discusión no es técnica sino concreta: energía más confiable, menos interrupciones y mejores condiciones para actividad económica local.
El anuncio también debe leerse en el contexto de la agenda energética de Sheinbaum, que combina discurso de fortalecimiento de empresas públicas con la necesidad de evitar que la demanda eléctrica se convierta en un freno para la industria y la expansión urbana. Si la CFE realmente logra cerrar 2026 en superávit, el gobierno ganará un argumento central para defender que el modelo estatal no solo es viable, sino capaz de financiar infraestructura crítica. La pregunta de fondo, sin embargo, será si esa fortaleza financiera alcanza para sostener al mismo tiempo inversión, cobertura y eficiencia en un sector que exige recursos constantes y decisiones de largo plazo.




