Consuelo Walss-Bass busca entender por qué la esquizofrenia afecta distinto a cada hermano

Imagen: BBC Mundo
La científica mexicana Consuelo Walss-Bass ha dedicado más de dos décadas a buscar las bases biológicas de la esquizofrenia, una enfermedad que conoce de cerca en su propia familia. Su trabajo intenta responder por qué, aun con genes y entorno compartidos, la enfermedad aparece en unos y no en otros.
La doctora Consuelo Walss-Bass lleva más de 20 años intentando descifrar uno de los enigmas más difíciles de la psiquiatría: por qué la esquizofrenia golpea a unas personas y a otras no, incluso dentro de una misma familia. Su investigación no nace solo del laboratorio, sino de una experiencia íntima y dolorosa: su madre y su hermana padecen esta enfermedad, que ha marcado su vida desde la infancia.
Según informó BBC Mundo, la científica mexicana ha centrado su trabajo en las causas biológicas de la esquizofrenia, una condición compleja que combina factores genéticos, ambientales y posiblemente alteraciones en el desarrollo cerebral. Su pregunta de fondo es también la que se hacen miles de familias en México, Colombia, Estados Unidos y el resto del mundo: si dos hermanas comparten genes y entorno, ¿por qué una desarrolla la enfermedad y la otra no? La respuesta, todavía incompleta, es clave para entender mejor el trastorno y avanzar hacia diagnósticos y tratamientos más precisos.
El caso de Walss-Bass ilustra por qué la esquizofrenia sigue siendo un desafío científico y social. No se trata únicamente de una enfermedad psiquiátrica: también carga con estigma, diagnósticos tardíos y enormes costos emocionales y económicos para los hogares. En América Latina, donde el acceso a atención especializada sigue siendo desigual, estas condiciones suelen agravar el sufrimiento de pacientes y cuidadores. Por eso la investigación básica importa tanto: cada hallazgo puede abrir una puerta para detectar riesgos antes, intervenir con mayor oportunidad y aliviar el peso que hoy recae sobre las familias.
Después de décadas de estudio, la gran enseñanza es que la esquizofrenia no obedece a una sola causa ni a una explicación lineal. Y ahí está precisamente el valor del trabajo de científicas como Walss-Bass: no solo buscan una respuesta académica, sino una forma de entender mejor una enfermedad que rompe biografías, reorganiza hogares y obliga a mirar la salud mental con el mismo rigor que cualquier otra crisis de salud pública.




