Política

Gremios médicos piden al Congreso debatir con rigor tema de género en menores

Hace 6 horas

Las principales sociedades científicas de Colombia rechazaron que en el país se estén practicando cirugías de reafirmación de género en menores de edad. La petición ahora va al Congreso: abrir un debate serio, con evidencia médica y la voz de pacientes y expertos.

Las sociedades colombianas de urología, psiquiatría y endocrinología salieron a marcar distancia de una narrativa que, según dicen, ha distorsionado el debate público: en Colombia no se están realizando cirugías de reafirmación de género en menores de edad. Con esa precisión, los gremios médicos pidieron a la Comisión Séptima del Congreso abrir una mesa de trabajo amplia, con participación de científicos, especialistas y pacientes, para discutir el tema con base en evidencia y no en eslóganes políticos.

La solicitud llega en medio de una discusión que ha ido creciendo en el escenario legislativo y que, como suele ocurrir con los temas de salud y diversidad, se ha cargado de desinformación, simplificaciones y posturas ideológicas. De acuerdo con lo expuesto por las sociedades científicas, el foco del debate no debería estar en alimentar alarmas sobre procedimientos inexistentes en población menor de edad, sino en revisar con rigor cuáles son los protocolos médicos reales, qué tratamientos sí se aplican, bajo qué criterios y con qué acompañamiento profesional. En otras palabras, el llamado no es a negar la conversación, sino a ordenarla.

Esto importa por varias razones. Primero, porque cuando el Congreso legisla sobre temas médicos sin escuchar a la comunidad científica, corre el riesgo de producir normas basadas en percepciones y no en hechos. Segundo, porque el debate sobre identidad de género en menores toca derechos fundamentales, salud mental, autonomía progresiva y protección de niños, niñas y adolescentes, un terreno donde los matices son esenciales. Y tercero, porque cualquier decisión equivocada puede terminar afectando a familias y pacientes que ya enfrentan barreras de acceso a servicios de salud, estigmatización social y una discusión pública cada vez más polarizada.

La petición de una mesa técnica no es menor: revela que el sistema médico quiere entrar al centro de una conversación que en Colombia ha sido absorbida por el ruido político. Si la Comisión Séptima acepta el llamado, tendrá la oportunidad de separar la discusión clínica de la batalla ideológica. Si no lo hace, seguirá abierta la puerta para que el país legisle sobre una realidad deformada por el debate público. En una coyuntura así, la pregunta de fondo no es solo qué se piensa sobre el tema, sino quién está dispuesto a escucharlo con rigor antes de decidir.

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