Colombia

Río Meléndez, bajo presión por el calor: limpieza ciudadana y alerta por el agua en Cali

Hace 2 horas

El río Meléndez, una de las fuentes que abastece al sur y la ladera de Cali, enfrenta presión por las altas temperaturas y el deterioro ambiental. Mientras guardianes ambientales lo limpian, Emcali monitorea el caudal para evitar riesgos en el suministro.

El río Meléndez volvió al centro de la conversación en Cali por una razón que debería preocupar a toda la ciudad: es una de las fuentes que ayudan a surtir de agua al sur y a la ladera, y las altas temperaturas han elevado la alerta sobre su estado. En respuesta, guardianes ambientales y voluntarios adelantan jornadas de limpieza para contener el deterioro de una cuenca que no solo tiene valor ecológico, sino también estratégico para el abastecimiento urbano.

La convocatoria fue impulsada esta semana por la Fundación Club Campestre de Cali, en una apuesta por activar a la comunidad alrededor de la protección del afluente. Paralelamente, Emcali entregó un informe sobre el caudal del río y la capacidad de suministro, en un contexto en el que el calor, la presión sobre las fuentes hídricas y la contaminación por residuos ponen a prueba la resiliencia del sistema. Aunque la empresa mantiene seguimiento técnico, el mensaje de fondo es claro: la estabilidad del agua en sectores amplios de la ciudad depende, en parte, de la salud de estos ecosistemas.

El caso del Meléndez no es aislado. Cali lleva años enfrentando el dilema de crecer sobre una geografía de ladera frágil, con quebradas y ríos sometidos a urbanización, vertimientos y pérdida de cobertura vegetal. Cuando suben las temperaturas, la preocupación deja de ser abstracta: disminuye la disponibilidad de agua, aumenta la tensión sobre las redes de abastecimiento y se hace más visible la dependencia de una infraestructura natural que muchas veces se da por sentada. Por eso estas jornadas de limpieza, aunque necesarias, no pueden quedarse en el gesto simbólico; deben conectarse con control ambiental, educación ciudadana y una gestión seria de cuenca.

Lo que está en juego va más allá de una jornada comunitaria. Si el río Meléndez se degrada, el impacto no se mide solo en el paisaje o en la fauna, sino en la vida cotidiana de miles de familias que dependen de un suministro confiable. En una ciudad cada vez más vulnerable al calor y a la presión climática, proteger el río es proteger el agua, y proteger el agua es proteger la estabilidad de Cali.

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